Questões de Concurso
Sobre interpretação de texto | comprensión de lectura em espanhol
Foram encontradas 2.038 questões
Analice los siguientes fragmentos representativos de diferentes géneros textuales en español.
Fragmento A: “Art. 14. Todos los ciudadanos son iguales ante la ley.”
Fragmento B: “¡Qué hermoso día! El sol brilla con intensidad.”
Fragmento C: “Batir 3 huevos. Añadir 200 g de harina tamizada.”
¿Cuál afirmación es correcta respecto a estos fragmentos?
Lea el texto a continuación:
A veces creo que la tristeza me devorará
como a veces me devora la alegría.
Muchas veces me da un hambre loco
y me como todo lo que encuentro en la casa
combinado de cualquier manera
pero de cualquier manera
crudo y todas las variantes.
Comienzo con un cigarrillo y en adelante todo
en raciones pequeñitas.
Microsandwichitos de cualquier cosa
dos panes con un caramelo adentro.
(LAGUNA, Fernanda. Control o no control. Poemas 1999-2011. Buenos Aires: Mansalva Editorial) A partir del fragmento presentado, señale la alternativa que infiere correctamente el sentido construido en el poema, considerando la relación entre las imágenes, las repeticiones y el estado subjetivo del yo lírico.
Considere el texto:
Haré un poema de la pura nada.
Tú y yo seremos los protagonistas.
Nuestro vacío, nuestras soledades
ni un solo instante compartidas, nuestro
mortal aburrimiento, la derrota
diaria, serán cosas que se encuentren
en el poema, que no será largo,
porque todo eso cabe en unos pocos
versos, tal vez en nueve nada más,
o en diez, si cuento este que lo cierra.
(DE CUENCA, Luis Alberto. La caja de plata. Madrid: Hiperión, 1985)
A partir del fragmento presentado, señale la alternativa que interpreta correctamente el procedimiento poético y el efecto de sentido construido en el poema.
“Pedro me cae mal.”
Contesta adecuadamente:
— Hola, ¿cómo estás?
Para responder la pregunta, lea el texto.
Carlos Carrasquero, el venezolano que escribe desde la fantasía para entender lo humano
El autor venezolano Carlos Carrasquero fusiona literatura, diseño interactivo y emoción en una narrativa sin fronteras
Para Carlos Carrasquero la literatura nunca fue una simple afición infantil. Desde muy temprano los libros se convirtieron en un espacio íntimo de exploración, un verdadero laboratorio emocional donde descubrió que las palabras podían despertar sensaciones profundas y duraderas. Y si hay un punto de origen claro en su vocación narrativa, lleva el nombre de J. R. R. Tolkien, ya que El Hobbit fue la puerta que abrió un universo que ya no quiso abandonar.
“Cada página encendía una pequeña hoguera dentro de mí. Fue allí donde descubrí que los cuentos de hadas y las historias de fantasía no eran solo entretenimiento, sino refugios, brújulas y, a veces, espejos donde uno aprende a mirar su propio corazón. A través de la voz de Tolkien entendí que las palabras podían construir mundos enteros, y que esos mundos podían enseñarte a sentir, a soñar y a imaginarte distinto. La literatura es mi forma de estar en el mundo”, confiesa el autor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Nacido en Caracas y formado académicamente en Florida, Carrasquero encontró su voz literaria en la intersección de dos culturas. De Venezuela heredó la musicalidad del lenguaje, la intensidad emocional, y la cercanía humana; de Estados Unidos, la estructura, la rigurosidad académica y una visión más amplia del oficio creativo. Por lo que lejos de fragmentarlo, ese contraste cultural amplió su horizonte.
“La biculturalidad me enseñó a traducirme, a tender puentes entre lo que era y lo que estaba aprendiendo a ser. Crecer y madurar en Estados Unidos ha sido una experiencia magistral en mi vida, porque me permitió convertirme en la mejor versión de mí mismo: un joven feliz, agradecido y orgulloso de las dos tierras que forman mi historia”, afirma.
https://www.diariolasamericas.com/cultura/carlos-carrasquero-el-venezolano-que-escribe-la-fantasia-entender-lohumano-n5386959 (adaptado)
Para responder la pregunta, lea el texto.
Carlos Carrasquero, el venezolano que escribe desde la fantasía para entender lo humano
El autor venezolano Carlos Carrasquero fusiona literatura, diseño interactivo y emoción en una narrativa sin fronteras
Para Carlos Carrasquero la literatura nunca fue una simple afición infantil. Desde muy temprano los libros se convirtieron en un espacio íntimo de exploración, un verdadero laboratorio emocional donde descubrió que las palabras podían despertar sensaciones profundas y duraderas. Y si hay un punto de origen claro en su vocación narrativa, lleva el nombre de J. R. R. Tolkien, ya que El Hobbit fue la puerta que abrió un universo que ya no quiso abandonar.
“Cada página encendía una pequeña hoguera dentro de mí. Fue allí donde descubrí que los cuentos de hadas y las historias de fantasía no eran solo entretenimiento, sino refugios, brújulas y, a veces, espejos donde uno aprende a mirar su propio corazón. A través de la voz de Tolkien entendí que las palabras podían construir mundos enteros, y que esos mundos podían enseñarte a sentir, a soñar y a imaginarte distinto. La literatura es mi forma de estar en el mundo”, confiesa el autor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Nacido en Caracas y formado académicamente en Florida, Carrasquero encontró su voz literaria en la intersección de dos culturas. De Venezuela heredó la musicalidad del lenguaje, la intensidad emocional, y la cercanía humana; de Estados Unidos, la estructura, la rigurosidad académica y una visión más amplia del oficio creativo. Por lo que lejos de fragmentarlo, ese contraste cultural amplió su horizonte.
“La biculturalidad me enseñó a traducirme, a tender puentes entre lo que era y lo que estaba aprendiendo a ser. Crecer y madurar en Estados Unidos ha sido una experiencia magistral en mi vida, porque me permitió convertirme en la mejor versión de mí mismo: un joven feliz, agradecido y orgulloso de las dos tierras que forman mi historia”, afirma.
https://www.diariolasamericas.com/cultura/carlos-carrasquero-el-venezolano-que-escribe-la-fantasia-entender-lohumano-n5386959 (adaptado)
Para responder la pregunta, lea el texto.
Carlos Carrasquero, el venezolano que escribe desde la fantasía para entender lo humano
El autor venezolano Carlos Carrasquero fusiona literatura, diseño interactivo y emoción en una narrativa sin fronteras
Para Carlos Carrasquero la literatura nunca fue una simple afición infantil. Desde muy temprano los libros se convirtieron en un espacio íntimo de exploración, un verdadero laboratorio emocional donde descubrió que las palabras podían despertar sensaciones profundas y duraderas. Y si hay un punto de origen claro en su vocación narrativa, lleva el nombre de J. R. R. Tolkien, ya que El Hobbit fue la puerta que abrió un universo que ya no quiso abandonar.
“Cada página encendía una pequeña hoguera dentro de mí. Fue allí donde descubrí que los cuentos de hadas y las historias de fantasía no eran solo entretenimiento, sino refugios, brújulas y, a veces, espejos donde uno aprende a mirar su propio corazón. A través de la voz de Tolkien entendí que las palabras podían construir mundos enteros, y que esos mundos podían enseñarte a sentir, a soñar y a imaginarte distinto. La literatura es mi forma de estar en el mundo”, confiesa el autor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Nacido en Caracas y formado académicamente en Florida, Carrasquero encontró su voz literaria en la intersección de dos culturas. De Venezuela heredó la musicalidad del lenguaje, la intensidad emocional, y la cercanía humana; de Estados Unidos, la estructura, la rigurosidad académica y una visión más amplia del oficio creativo. Por lo que lejos de fragmentarlo, ese contraste cultural amplió su horizonte.
“La biculturalidad me enseñó a traducirme, a tender puentes entre lo que era y lo que estaba aprendiendo a ser. Crecer y madurar en Estados Unidos ha sido una experiencia magistral en mi vida, porque me permitió convertirme en la mejor versión de mí mismo: un joven feliz, agradecido y orgulloso de las dos tierras que forman mi historia”, afirma.
https://www.diariolasamericas.com/cultura/carlos-carrasquero-el-venezolano-que-escribe-la-fantasia-entender-lohumano-n5386959 (adaptado)
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Carlos Carrasquero, el venezolano que escribe desde la fantasía para entender lo humano
El autor venezolano Carlos Carrasquero fusiona literatura, diseño interactivo y emoción en una narrativa sin fronteras
Para Carlos Carrasquero la literatura nunca fue una simple afición infantil. Desde muy temprano los libros se convirtieron en un espacio íntimo de exploración, un verdadero laboratorio emocional donde descubrió que las palabras podían despertar sensaciones profundas y duraderas. Y si hay un punto de origen claro en su vocación narrativa, lleva el nombre de J. R. R. Tolkien, ya que El Hobbit fue la puerta que abrió un universo que ya no quiso abandonar.
“Cada página encendía una pequeña hoguera dentro de mí. Fue allí donde descubrí que los cuentos de hadas y las historias de fantasía no eran solo entretenimiento, sino refugios, brújulas y, a veces, espejos donde uno aprende a mirar su propio corazón. A través de la voz de Tolkien entendí que las palabras podían construir mundos enteros, y que esos mundos podían enseñarte a sentir, a soñar y a imaginarte distinto. La literatura es mi forma de estar en el mundo”, confiesa el autor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Nacido en Caracas y formado académicamente en Florida, Carrasquero encontró su voz literaria en la intersección de dos culturas. De Venezuela heredó la musicalidad del lenguaje, la intensidad emocional, y la cercanía humana; de Estados Unidos, la estructura, la rigurosidad académica y una visión más amplia del oficio creativo. Por lo que lejos de fragmentarlo, ese contraste cultural amplió su horizonte.
“La biculturalidad me enseñó a traducirme, a tender puentes entre lo que era y lo que estaba aprendiendo a ser. Crecer y madurar en Estados Unidos ha sido una experiencia magistral en mi vida, porque me permitió convertirme en la mejor versión de mí mismo: un joven feliz, agradecido y orgulloso de las dos tierras que forman mi historia”, afirma.
https://www.diariolasamericas.com/cultura/carlos-carrasquero-el-venezolano-que-escribe-la-fantasia-entender-lohumano-n5386959 (adaptado)
Para responder la pregunta, lea el texto.
Carlos Carrasquero, el venezolano que escribe desde la fantasía para entender lo humano
El autor venezolano Carlos Carrasquero fusiona literatura, diseño interactivo y emoción en una narrativa sin fronteras
Para Carlos Carrasquero la literatura nunca fue una simple afición infantil. Desde muy temprano los libros se convirtieron en un espacio íntimo de exploración, un verdadero laboratorio emocional donde descubrió que las palabras podían despertar sensaciones profundas y duraderas. Y si hay un punto de origen claro en su vocación narrativa, lleva el nombre de J. R. R. Tolkien, ya que El Hobbit fue la puerta que abrió un universo que ya no quiso abandonar.
“Cada página encendía una pequeña hoguera dentro de mí. Fue allí donde descubrí que los cuentos de hadas y las historias de fantasía no eran solo entretenimiento, sino refugios, brújulas y, a veces, espejos donde uno aprende a mirar su propio corazón. A través de la voz de Tolkien entendí que las palabras podían construir mundos enteros, y que esos mundos podían enseñarte a sentir, a soñar y a imaginarte distinto. La literatura es mi forma de estar en el mundo”, confiesa el autor a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Nacido en Caracas y formado académicamente en Florida, Carrasquero encontró su voz literaria en la intersección de dos culturas. De Venezuela heredó la musicalidad del lenguaje, la intensidad emocional, y la cercanía humana; de Estados Unidos, la estructura, la rigurosidad académica y una visión más amplia del oficio creativo. Por lo que lejos de fragmentarlo, ese contraste cultural amplió su horizonte.
“La biculturalidad me enseñó a traducirme, a tender puentes entre lo que era y lo que estaba aprendiendo a ser. Crecer y madurar en Estados Unidos ha sido una experiencia magistral en mi vida, porque me permitió convertirme en la mejor versión de mí mismo: un joven feliz, agradecido y orgulloso de las dos tierras que forman mi historia”, afirma.
https://www.diariolasamericas.com/cultura/carlos-carrasquero-el-venezolano-que-escribe-la-fantasia-entender-lohumano-n5386959 (adaptado)
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
¿Qué opinión expresa Lucía sobre Sevilla?
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
¿Qué tipo de música le gusta a Lucía?
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
¿Por qué a veces Lucía trae comida de casa?
TEXTO BASE
Me llamo Lucía Fernández y vivo en un barrio bastante animado de Sevilla, al lado del centro histórico. Mi familia es pequeña, pero muy unida. Mis padres trabajan en el comercio y mi hermana menor estudia en la universidad. Yo soy administrativa en una empresa de servicios y, aunque mi trabajo es exigente, me gusta porque aprendo cosas nuevas cada día.
De lunes a viernes mi rutina es bastante parecida. Primero me levanto temprano y preparo el desayuno. Después, salgo de casa y voy al trabajo en metro. Normalmente llevo el móvil, las llaves y una carpeta con documentos importantes. A veces también traigo comida de casa, porque no siempre tengo tiempo para salir a almorzar.
En la oficina hay bastante trabajo y poco silencio. Mis compañeros son responsables, aunque algunos son un poco impacientes. Yo intento ser organizada y tranquila. Me gusta trabajar en equipo, pero tampoco me molesta trabajar sola cuando es necesario. Por la mañana suelo responder correos y poner en orden los archivos.
Por la tarde continúo con otras tareas. A veces los reviso antes de enviarlos y las organizo por prioridad. Si tengo dudas, sé pedir ayuda a mis compañeros. No siempre puedo resolver todo sola, pero aprendo mucho observando a los demás.
Cuando termino la jornada laboral, vuelvo a casa. Si estoy cansada, descanso un poco. Si no, preparo la cena. No cocino platos complicados, pero sé hacer recetas sencillas: pasta, verduras al vapor o arroz con pollo. Uso una olla, una sartén y un poco de aceite. A mí me gusta la comida casera y a mi familia también.
Los fines de semana mi rutina cambia. El sábado por la mañana voy al mercado del barrio, que está cerca de mi casa. Allí compro frutas, pan y algún pescado. Por la tarde suelo quedar con amigos o escuchar música en casa. Me gusta mucho el jazz, aunque mis amigos prefieren el pop.
El domingo es un día más tranquilo. Normalmente me reúno con mi familia o salgo a pasear por la ciudad. Sevilla es una ciudad alegre, con barrios muy diferentes entre sí. Algunos son modernos y otros más tradicionales, pero todos tienen su encanto. Para mí, vivir aquí es una experiencia muy positiva.
¿Qué se puede inferir sobre la actitud de Lucía en el trabajo?