Questões de Concurso
Sobre interpretação de texto | comprensión de lectura em espanhol
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Texto 2
Continuidad de los parques
Julio Cortázar
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.
El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.
Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.
Texto 2
Continuidad de los parques
Julio Cortázar
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.
El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.
Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.
Texto 2
Continuidad de los parques
Julio Cortázar
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.
El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.
Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.
Tal vez el desafío más exigente de nuestras instituciones culturales no sea tomar partido, sino sostener el rigor incluso cuando el tema invita a abandonarlo. En este enunciado, el conector sino establece una relación de rectificación entre dos ideas contrapuestas, sustituyendo la primera por la segunda. Seftale el equivalente MÁS ADECUADO de este conector en portugués, manteniendo el mismo valor semántico y funcional.
(1ª parte): Cuando el autor afirma que la confianza del vísitdnte es frágil, sugiere que el públíco carece de formacíón suficiente para interpretar contenidos histórÍcos complejos.
(2ª parte): El autor sostiene que el museo debe mantener una función de conocimiento más que de persuasión.
Se puede afirmar que:
I. El texto advierte sobre el riesgo de que los museos se conviertan en instrumentos de intervención narrativa.
II. El autor propone que los museos deben priorizar una versión épica y cohesionada de la historia.
III. Un museo que enseõa expone tensiones y múltiples perspectivas sobre los hechos históricos.
Es CORRECTO lo que se afirma en:
I. La tesis central del texto sostiene que los museos históricos deben privilegiar una pluralidad irrestricta de voces, aun a costa de la coherencia de la exposición.
II. La oposición conceptual predominante en el texto se articula en torno a la tensión entre memoria y olvido como ejes explicativos del conflicto museográÍico.
En relación con las afirmaciones, se puede afirmar que:
Adaptado de: lanacion.com.arlpropiedades/casas-y-departamentos/la
insolita-decision-que-tomo-una-familia-para-que-puedan-vivir juntas,
cuatro-generaciones-nid 1 8042026/
Adaptado de: lanacion.com.arlpropiedades/casas-y-departamentos/la
insolita-decision-que-tomo-una-familia-para-que-puedan-vivir juntas,
cuatro-generaciones-nid 1 8042026/
I. El carácter "insolito" mencionado en el título del texto se fundamenta en la altura del edificio en comparación con los estándares urbanos internacionales.
II. La mencion de que algunos miembros trabajan fuera de Zhuyuan permite interpretar que el edificio funciona como un espacio simbolico de pertenencia que facilita la reunificacion periodica.
III. La organizacion del edificio, con departamentos independientes por planta, sugiere que la familia ha renunciado a la autonomía individual en favor de la convivencia grupal.
Es CORRECTO lo que se afirma en:
Adaptado de: lanacion.com.arlpropiedades/casas-y-departamentos/la
insolita-decision-que-tomo-una-familia-para-que-puedan-vivir juntas,
cuatro-generaciones-nid 1 8042026/
cuál de las siguientes interpretaciones explica
con mayor precisión el sentido de la decisión de la familia
Zhou de construir un edificio compartido? A partir de los principios relacionados con la enseñanza de las variantes lingüísticas del español en el ámbito educativo, analice las siguientes afirmaciones y clasifíquelas como V (Verdaderas) o F (Falsas):
( ) El docente debe reconocer y valorar las variantes lingüísticas como manifestaciones legítimas del idioma.
( ) El abordaje de variantes lingüísticas promueve el respeto por la diversidad sociocultural.
( ) La enseñanza del léxico debe considerar diferencias regionales para evitar interpretaciones limitadas del idioma.
¿Cuál alternativa completa, CORRECTAMENTE, los paréntesis?
Para responder a la pregunta, lea el texto a continuación.
Artemis II sobrevoló el lado oscuro de la Luna y llegó adonde no había llegado ningún hombre antes
La humanidad extendió su frontera en el espacio profundo con un hito que superó todas las marcas previas de la era Apolo. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se transformaron en los seres humanos que viajaron a la mayor distancia de la Tierra en la historia. El nuevo límite quedó establecido en 406.778 kilómetros de nuestro planeta, una cifra que marca el pulso de la nueva carrera lunar y el regreso definitivo al satélite.
La jornada comenzó con una carga emotiva profunda en el centro de control de Houston. Un mensaje grabado por el veterano James Lovell, piloto de Apolo 8 fallecido el año pasado, despertó a la tripulación con una bienvenida a su antigua "zona" de vuelo.
El sobrevuelo cercano representó el núcleo de la actividad científica de la jornada. La nave Integrity, nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula, inició su fase de observación detallada que se extendió por más de siete horas. El punto de máximo acercamiento a la superficie ocurrió a las 23:02 GMT, con una altitud de apenas 6550 kilómetros sobre el suelo lunar. Durante este período, los tripulantes utilizaron cámaras de calidad profesional y dispositivos móviles para capturar imágenes de alta resolución de zonas que hasta ahora solo se conocían mediante sensores remotos y satélites.
Uno de los objetivos principales de la observación fue la Cuenca Oriental, una vasta estructura de impacto con tres anillos concéntricos que se extiende por casi 950 kilómetros. Los astronautas observaron con sus propios ojos la totalidad de esta formación, además de los sitios históricos de alunizaje de las misiones Apolo 12 y Apolo 14. También identificaron los márgenes de la región del Polo Sur, una zona estratégica para los futuros descensos tripulados debido a la presencia de recursos críticos, como hielo, para el abastecimiento de agua.
El paso por la cara oculta de la Luna impuso un silencio de radio absoluto de aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, las ondas de comunicación resultaron bloqueadas por la masa del satélite, lo que dejó a la Orion fuera del alcance de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Tras recuperar el contacto, los astronautas presenciaron un eclipse solar total que solo fue visible desde su posición privilegiada en el espacio. Durante 57 minutos, la Luna bloqueó el Sol y permitió el estudio directo de la corona solar, la capa más externa y radiante de la estrella, con anteojos especiales de protección.
Con las tareas de observación concluidas, la nave inició su escape de la esfera de influencia gravitatoria lunar para emprender el camino de retorno.
Adaptado de: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/artemis-ii-sobrevolo-el-lado-oscuro-de-la-luna-y-llego-adonde-no-habia-llegado-ningun-hombre-antes-nid06042026/
Con base en la información sobre la misión Artemis II, evalúe las afirmaciones sobre la comunicación con la Tierra, la distancia máxima y las maniobras de la nave:
I. El punto de máximo acercamiento a la Luna ocurrió a 6.550 kilómetros sobre su superficie.
II. La nave continuará orbitando la Luna indefinidamente tras finalizar las tareas de observación.
III. Durante el paso por la cara oculta de la Luna, la nave mantuvo contacto continuo con la Red del Espacio Profundo de la NASA.
Es CORRECTO lo que se afirma en:
Para responder a la pregunta, lea el texto a continuación.
Artemis II sobrevoló el lado oscuro de la Luna y llegó adonde no había llegado ningún hombre antes
La humanidad extendió su frontera en el espacio profundo con un hito que superó todas las marcas previas de la era Apolo. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se transformaron en los seres humanos que viajaron a la mayor distancia de la Tierra en la historia. El nuevo límite quedó establecido en 406.778 kilómetros de nuestro planeta, una cifra que marca el pulso de la nueva carrera lunar y el regreso definitivo al satélite.
La jornada comenzó con una carga emotiva profunda en el centro de control de Houston. Un mensaje grabado por el veterano James Lovell, piloto de Apolo 8 fallecido el año pasado, despertó a la tripulación con una bienvenida a su antigua "zona" de vuelo.
El sobrevuelo cercano representó el núcleo de la actividad científica de la jornada. La nave Integrity, nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula, inició su fase de observación detallada que se extendió por más de siete horas. El punto de máximo acercamiento a la superficie ocurrió a las 23:02 GMT, con una altitud de apenas 6550 kilómetros sobre el suelo lunar. Durante este período, los tripulantes utilizaron cámaras de calidad profesional y dispositivos móviles para capturar imágenes de alta resolución de zonas que hasta ahora solo se conocían mediante sensores remotos y satélites.
Uno de los objetivos principales de la observación fue la Cuenca Oriental, una vasta estructura de impacto con tres anillos concéntricos que se extiende por casi 950 kilómetros. Los astronautas observaron con sus propios ojos la totalidad de esta formación, además de los sitios históricos de alunizaje de las misiones Apolo 12 y Apolo 14. También identificaron los márgenes de la región del Polo Sur, una zona estratégica para los futuros descensos tripulados debido a la presencia de recursos críticos, como hielo, para el abastecimiento de agua.
El paso por la cara oculta de la Luna impuso un silencio de radio absoluto de aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, las ondas de comunicación resultaron bloqueadas por la masa del satélite, lo que dejó a la Orion fuera del alcance de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Tras recuperar el contacto, los astronautas presenciaron un eclipse solar total que solo fue visible desde su posición privilegiada en el espacio. Durante 57 minutos, la Luna bloqueó el Sol y permitió el estudio directo de la corona solar, la capa más externa y radiante de la estrella, con anteojos especiales de protección.
Con las tareas de observación concluidas, la nave inició su escape de la esfera de influencia gravitatoria lunar para emprender el camino de retorno.
Adaptado de: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/artemis-ii-sobrevolo-el-lado-oscuro-de-la-luna-y-llego-adonde-no-habia-llegado-ningun-hombre-antes-nid06042026/
Con base en los eventos ocurridos durante la misión Artemis II, analice las afirmaciones siguientes:
I. El sobrevuelo cercano de la Luna constituyó el núcleo de la actividad científica de la misión.
II. La misión Artemis II contó con una tripulación compuesta por cuatro astronautas.
III. La misión Artemis II fue la primera en lograr un alunizaje tripulado en la Luna.
Es CORRECTO lo que se afirma en:
Para responder a la pregunta, lea el texto a continuación.
Artemis II sobrevoló el lado oscuro de la Luna y llegó adonde no había llegado ningún hombre antes
La humanidad extendió su frontera en el espacio profundo con un hito que superó todas las marcas previas de la era Apolo. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se transformaron en los seres humanos que viajaron a la mayor distancia de la Tierra en la historia. El nuevo límite quedó establecido en 406.778 kilómetros de nuestro planeta, una cifra que marca el pulso de la nueva carrera lunar y el regreso definitivo al satélite.
La jornada comenzó con una carga emotiva profunda en el centro de control de Houston. Un mensaje grabado por el veterano James Lovell, piloto de Apolo 8 fallecido el año pasado, despertó a la tripulación con una bienvenida a su antigua "zona" de vuelo.
El sobrevuelo cercano representó el núcleo de la actividad científica de la jornada. La nave Integrity, nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula, inició su fase de observación detallada que se extendió por más de siete horas. El punto de máximo acercamiento a la superficie ocurrió a las 23:02 GMT, con una altitud de apenas 6550 kilómetros sobre el suelo lunar. Durante este período, los tripulantes utilizaron cámaras de calidad profesional y dispositivos móviles para capturar imágenes de alta resolución de zonas que hasta ahora solo se conocían mediante sensores remotos y satélites.
Uno de los objetivos principales de la observación fue la Cuenca Oriental, una vasta estructura de impacto con tres anillos concéntricos que se extiende por casi 950 kilómetros. Los astronautas observaron con sus propios ojos la totalidad de esta formación, además de los sitios históricos de alunizaje de las misiones Apolo 12 y Apolo 14. También identificaron los márgenes de la región del Polo Sur, una zona estratégica para los futuros descensos tripulados debido a la presencia de recursos críticos, como hielo, para el abastecimiento de agua.
El paso por la cara oculta de la Luna impuso un silencio de radio absoluto de aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, las ondas de comunicación resultaron bloqueadas por la masa del satélite, lo que dejó a la Orion fuera del alcance de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Tras recuperar el contacto, los astronautas presenciaron un eclipse solar total que solo fue visible desde su posición privilegiada en el espacio. Durante 57 minutos, la Luna bloqueó el Sol y permitió el estudio directo de la corona solar, la capa más externa y radiante de la estrella, con anteojos especiales de protección.
Con las tareas de observación concluidas, la nave inició su escape de la esfera de influencia gravitatoria lunar para emprender el camino de retorno.
Adaptado de: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/artemis-ii-sobrevolo-el-lado-oscuro-de-la-luna-y-llego-adonde-no-habia-llegado-ningun-hombre-antes-nid06042026/
Para responder a la pregunta, lea el texto a continuación.
Artemis II sobrevoló el lado oscuro de la Luna y llegó adonde no había llegado ningún hombre antes
La humanidad extendió su frontera en el espacio profundo con un hito que superó todas las marcas previas de la era Apolo. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se transformaron en los seres humanos que viajaron a la mayor distancia de la Tierra en la historia. El nuevo límite quedó establecido en 406.778 kilómetros de nuestro planeta, una cifra que marca el pulso de la nueva carrera lunar y el regreso definitivo al satélite.
La jornada comenzó con una carga emotiva profunda en el centro de control de Houston. Un mensaje grabado por el veterano James Lovell, piloto de Apolo 8 fallecido el año pasado, despertó a la tripulación con una bienvenida a su antigua "zona" de vuelo.
El sobrevuelo cercano representó el núcleo de la actividad científica de la jornada. La nave Integrity, nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula, inició su fase de observación detallada que se extendió por más de siete horas. El punto de máximo acercamiento a la superficie ocurrió a las 23:02 GMT, con una altitud de apenas 6550 kilómetros sobre el suelo lunar. Durante este período, los tripulantes utilizaron cámaras de calidad profesional y dispositivos móviles para capturar imágenes de alta resolución de zonas que hasta ahora solo se conocían mediante sensores remotos y satélites.
Uno de los objetivos principales de la observación fue la Cuenca Oriental, una vasta estructura de impacto con tres anillos concéntricos que se extiende por casi 950 kilómetros. Los astronautas observaron con sus propios ojos la totalidad de esta formación, además de los sitios históricos de alunizaje de las misiones Apolo 12 y Apolo 14. También identificaron los márgenes de la región del Polo Sur, una zona estratégica para los futuros descensos tripulados debido a la presencia de recursos críticos, como hielo, para el abastecimiento de agua.
El paso por la cara oculta de la Luna impuso un silencio de radio absoluto de aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, las ondas de comunicación resultaron bloqueadas por la masa del satélite, lo que dejó a la Orion fuera del alcance de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Tras recuperar el contacto, los astronautas presenciaron un eclipse solar total que solo fue visible desde su posición privilegiada en el espacio. Durante 57 minutos, la Luna bloqueó el Sol y permitió el estudio directo de la corona solar, la capa más externa y radiante de la estrella, con anteojos especiales de protección.
Con las tareas de observación concluidas, la nave inició su escape de la esfera de influencia gravitatoria lunar para emprender el camino de retorno.
Adaptado de: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/artemis-ii-sobrevolo-el-lado-oscuro-de-la-luna-y-llego-adonde-no-habia-llegado-ningun-hombre-antes-nid06042026/
Para responder a la pregunta, lea el texto a continuación.
Artemis II sobrevoló el lado oscuro de la Luna y llegó adonde no había llegado ningún hombre antes
La humanidad extendió su frontera en el espacio profundo con un hito que superó todas las marcas previas de la era Apolo. Los cuatro integrantes de la misión Artemis II se transformaron en los seres humanos que viajaron a la mayor distancia de la Tierra en la historia. El nuevo límite quedó establecido en 406.778 kilómetros de nuestro planeta, una cifra que marca el pulso de la nueva carrera lunar y el regreso definitivo al satélite.
La jornada comenzó con una carga emotiva profunda en el centro de control de Houston. Un mensaje grabado por el veterano James Lovell, piloto de Apolo 8 fallecido el año pasado, despertó a la tripulación con una bienvenida a su antigua "zona" de vuelo.
El sobrevuelo cercano representó el núcleo de la actividad científica de la jornada. La nave Integrity, nombre con el que la tripulación bautizó a la cápsula, inició su fase de observación detallada que se extendió por más de siete horas. El punto de máximo acercamiento a la superficie ocurrió a las 23:02 GMT, con una altitud de apenas 6550 kilómetros sobre el suelo lunar. Durante este período, los tripulantes utilizaron cámaras de calidad profesional y dispositivos móviles para capturar imágenes de alta resolución de zonas que hasta ahora solo se conocían mediante sensores remotos y satélites.
Uno de los objetivos principales de la observación fue la Cuenca Oriental, una vasta estructura de impacto con tres anillos concéntricos que se extiende por casi 950 kilómetros. Los astronautas observaron con sus propios ojos la totalidad de esta formación, además de los sitios históricos de alunizaje de las misiones Apolo 12 y Apolo 14. También identificaron los márgenes de la región del Polo Sur, una zona estratégica para los futuros descensos tripulados debido a la presencia de recursos críticos, como hielo, para el abastecimiento de agua.
El paso por la cara oculta de la Luna impuso un silencio de radio absoluto de aproximadamente 40 minutos. En ese lapso, las ondas de comunicación resultaron bloqueadas por la masa del satélite, lo que dejó a la Orion fuera del alcance de la Red del Espacio Profundo de la NASA. Tras recuperar el contacto, los astronautas presenciaron un eclipse solar total que solo fue visible desde su posición privilegiada en el espacio. Durante 57 minutos, la Luna bloqueó el Sol y permitió el estudio directo de la corona solar, la capa más externa y radiante de la estrella, con anteojos especiales de protección.
Con las tareas de observación concluidas, la nave inició su escape de la esfera de influencia gravitatoria lunar para emprender el camino de retorno.
Adaptado de: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/artemis-ii-sobrevolo-el-lado-oscuro-de-la-luna-y-llego-adonde-no-habia-llegado-ningun-hombre-antes-nid06042026/
Con base en la lectura del texto, analice las afirmaciones presentadas en cada una de las partes:
(1ª parte): Desde una perspectiva global, el texto puede ser caracterizado como un relato ficcional con base científica.
(2ª parte): En el texto, la Cuenca Oriental de la Luna se describe como una región volcánica activa de la superficie lunar, caracterizada por cráteres recientes.
(3ª parte): La mención a los recursos del Polo Sur lunar introduce en el texto una dimensión estratégica, vinculada a la sostenibilidad de misiones tripuladas.
Respecto a las afirmaciones presentadas, es CORRECTO afirmar que: