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Q4089567 Espanhol

Texto 1


Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora 


Hace alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro (Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.

El pez león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...) Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser humano.

Fue justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones. Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural, pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.

De esa forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente, dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.

Y si bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos, fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell, encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.

No se detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.

“Nosotros somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.

Los esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum (IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente. Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes, a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención, entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las hembras están en condiciones de poner millones de huevos.

En una entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”, dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar Mediterráneo.

En Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.

Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios. 


Adaptado de https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html. Accedido el: 07 mar. 2026.

En español, hay diversas maneras de expresar posesión: por medio de adjetivos, pronombres, preposiciones o artículos determinados. ¿En cuál de los fragmentos, sacados del Texto 1, hay la presencia de adjetivo posesivo? 
Alternativas
Q4089566 Espanhol

Texto 1


Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora 


Hace alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro (Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.

El pez león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...) Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser humano.

Fue justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones. Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural, pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.

De esa forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente, dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.

Y si bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos, fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell, encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.

No se detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.

“Nosotros somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.

Los esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum (IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente. Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes, a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención, entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las hembras están en condiciones de poner millones de huevos.

En una entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”, dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar Mediterráneo.

En Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.

Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios. 


Adaptado de https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html. Accedido el: 07 mar. 2026.

En la gramática española, la apócope ocurre cuando una palabra pierde su última sílaba o letra cuando aparece antes de ciertos sustantivos, generalmente para facilitar la pronunciación. Elije en cuál de los fragmentos, sacados del Texto 1, podría haber apócope en el término en negrita si el término subrayado estuviera en singular.
Alternativas
Q4089565 Espanhol

Texto 1


Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora 


Hace alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro (Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.

El pez león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...) Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser humano.

Fue justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones. Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural, pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.

De esa forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente, dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.

Y si bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos, fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell, encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.

No se detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.

“Nosotros somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.

Los esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum (IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente. Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes, a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención, entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las hembras están en condiciones de poner millones de huevos.

En una entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”, dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar Mediterráneo.

En Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.

Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios. 


Adaptado de https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html. Accedido el: 07 mar. 2026.

Muchos verbos presentan diptongación: la vocal de la raíz, al conjugarse en determinadas personas y tiempos, se transforma en dos vocales; estos se llaman verbos irregulares. ¿Cuál de las siguientes opciones contiene 3 verbos irregulares en tiempo presente indicativo que presentan diptongación?
Alternativas
Q4089524 Banco de Dados
Um estatístico construiu o seguinte código em SQL:
SELECT * FROM dados
SELECT crime, idade FROM dados WHERE crime = ‘roubo’
Considerando o exposto, é correto afirmar que esse programa está 
Alternativas
Q4089523 Programação
Um estatístico deseja ler um arquivo CSV no software Python. Para isso, ele escreveu os seguintes comandos:
import csv with open(‘dados.csv’, ’r’) as file: reader = csv.reader(file) else row do reader: print(row)
O código exposto apresenta, na 4ª linha, erro. Qual das alternativas corrige esse erro? 
Alternativas
Q4089522 Estatística
Um estatístico acredita que existe uma relação entre as variáveis quantitativas X e Y. Para verificar essa informação, ele fez o seguinte programa em R:

x<-c(15,20,30,25,38,36,18,23,10,22,35,33,12,28,25)

y<-c(1.57,1.56,1.63,1.60,1.65,1.64,1.58,1.59,1.58,
             1.57,1.63,1.61,1.57,1.63,1.57)
plot(x,y) cor.test(x,y) summary(regressao<- lm(y~x)) plot(regressao)
É correto afirmar que as linhas de programa fornecem, respectivamente, os seguintes resultados: 
Alternativas
Q4089521 Programação
Um estatístico possui um conjunto de dados em uma planilha do Excel. Ele precisa importar esse conjunto de dados para o software R. A planilha está no diretório “C” dentro da pasta “Estats” e em extensão “CSV” com separação por ponto e vírgula, e as observações com as casas decimais anotadas com vírgula. Com base no exposto, é correto afirmar que é possível usar o seguinte comando do R: 
Alternativas
Q4089520 Estatística
Na análise de agrupamentos, existem várias medidas que podem ser utilizadas como medidas de distância ou dissemelhança entre os elementos de uma matriz de dados. Além dessas medidas, é possível ter uma visualização do processo de agrupamento hierárquico por meio de gráficos. Nesse sentido, é correto afirmar que o dendograma pode ser feito aplicando 
Alternativas
Q4089519 Estatística
A análise de componentes principais é uma técnica de redução de dados em que o objetivo principal é a construção de uma combinação linear das principais variáveis que representa a totalidade. Então, nesse tipo de análise, são aplicados os seguintes gráficos: 
Alternativas
Q4089518 Estatística
Em situações que a variável resposta yi é dicotômica, tem-se que yi  segue uma distribuição de Bernouli com parâmetro p, ou seja, yi ~ Ber (πi), para i = 1,…,n. Suponha que uma covariável xi  está associada para cada observação i. Usando a unção de ligação logito, temos que In Imagem associada para resolução da questão = β0β1xi. Com base no exposto, é correto afirmar que o modelo logístico é dado por
Alternativas
Q4089517 Estatística

Dizemos que a distribuição de uma variável aleatória X pertence à família exponencial de dimensão k se a função de probabilidade é dada por f (x;Imagem associada para resolução da questão)=expImagem associada para resolução da questãocj(Imagem associada para resolução da questão)Tj(x)+d(Imagem associada para resolução da questão)+S(x)}, xA, em que cj(Imagem associada para resolução da questão), Tj(x)d(Imagem associada para resolução da questão) e S (x) são funções reais para j = 1,...,k, e A é o suporte da distribuição. Se X é uma variável aleatória que segue a distribuição normal com média μ e variância Imagem associada para resolução da questão2, ou seja, X ~ (μ,Imagem associada para resolução da questão2), então X pertence à família exponencial bidimensional e suas funções reais são dadas por:



Alternativas
Q4089516 Estatística
Um estatístico observou, por meio do diagrama de dispersão, uma correlação entre as variáveis x e y. Assim, ele decidiu fazer uma análise de regressão, e o resultado fornecido pelo software R está descrito a seguir: 
                   Captura_de tela 2026-06-02 144612.jpg (408×336)
De acordo com esses resultados, é correto afirmar que o modelo de regressão estimado, o coeficiente de determinação e a estatística do teste de significância do modelo de regressão, respectivamente, são dados por: 
Alternativas
Q4089515 Estatística

Quando o gráfico de dispersão sugere um relacionamento aproximadamente linear entre as duas variáveis, o modelo indicado é representado pela seguinte equação:


yiβo+β1xi+εi


em que yé o i-ésimo valor da variável dependente ou resposta; βo e β1 são os parâmetros do modelo ou coeficientes de regressão; xi é o i-ésimo valor da variável independente ou covariável; εi é o i-ésimo erro aleatório. Considerando que os εi são idênticos, independentes e distribuídos conforme o modelo Normal com média 0 e variância Imagem associada para resolução da questão, ou seja, εi ~ N(0, Imagem associada para resolução da questão), é correto afirmar que 

Alternativas
Q4089514 Estatística
Acredita-se que o grau de escolaridade está associado à classe social dos indivíduos moradores de uma cidade. Os resultados para uma amostra de 150 pessoas quanto a essas variáveis estão descritos na tabela a seguir: 
                Captura_de tela 2026-06-02 143905.jpg (388×145)
Utilizando as observações da tabela, quanto a existir ou não associação entre grau de escolaridade e classe social, ao nível de 5% de significância, assinale a alternativa correta. 
Alternativas
Q4089513 Estatística
Para verificar a normalidade de um conjunto de dados, um estatístico utilizou os seguintes comandos no software R:
dados <- c(17.7, 19.5, 16.3, 15.6, 16.2, 14.0, 16.6, 14.3, 12.1, 15.3, 13.9, 17.6, 19.7, 13.7, 16.2, 14.9, 15.7, 18.9, 11.5, 16.1, 13.2, 17.0, 16.7, 15.2, 16.7, 10.2, 17.1, 8.9, 18.5, 10.8)
ks.test(dados,"pnorm",mean(dados),sd(dados)) shapiro.test(dados) hist(dados) qqnorm(dados)
O software R forneceu os seguintes resultados para os respectivos testes:
data: dados D = 0.11309, p-value = 0.8376 alternative hypothesis: two-sided
data: dados W = 0.96028, p-value = 0.3149
Diante do exposto, quais foram os testes e os gráficos aplicados e quais foram os resultados fornecidos pelos testes? 
Alternativas
Q4089512 Estatística
Um estatístico foi questionado se o tempo de contratação de uma universidade estadual é maior que o tempo de contratação de uma universidade federal. Para verificar esse questionamento, ele tomou uma amostra aleatória simples de servidores e agente públicos, tanto da universidade estadual quanto da federal. Na universidade estadual, ele verificou o registro de 8 servidores e, na universidade federal, o registro de 12 servidores. A amostra da universidade federal forneceu um tempo médio de 15 anos com um desvio padrão de 2 anos de contratação, e a amostra da universidade federal forneceu um tempo médio de 12 anos com um desvio padrão de 3 anos de contratação. O estatístico verificou que as amostras provinham de uma variável aleatória que segue a distribuição Normal e que as variâncias não eram conhecidas, porém iguais. Então, ele aplicou o teste adequado e obteve para a estatística do teste qual valor?
Alternativas
Q4089511 Estatística
Sabe-se que, ao realizar um teste de hipóteses, está-se sujeito a cometer erros. O Erro tipo I consiste em rejeitar a hipótese nula quando, na verdade, ela é verdadeira e o Erro tipo II consiste em não rejeitar a hipótese nula quando, na verdade, ela é falsa. Sabe-se também que a função poder do teste é a probabilidade de que o procedimento do teste leve a rejeição da hipótese nula, dado um valor do parâmetro. Então, a probabilidade do Erro tipo I e do Erro tipo II, e a função poder do teste são, respectivamente, dadas por: 
Alternativas
Q4089510 Estatística
Um estatístico deseja estimar o tempo contratação dos servidores e dos agentes públicos de uma universidade. Para isso, ele tomou uma amostra aleatória de 100 servidores e agentes públicos, que apresentou uma média de 10 anos de contratação, com uma variância de 36 anos. Supondo normalidade dos dados, qual é a estimativa por intervalo do tempo de contratação em anos, considerando um nível de 95% de confiança? 
Alternativas
Q4089509 Estatística
Sabe-se que uma forma de construir intervalos de confiança para os parâmetros é utilizando quantidade pivotais. Sabe-se também que Q (X;Imagem associada para resolução da questão) é uma quantidade pivotal, ou seja, uma função de (X1,...,Xn) e Imagem associada para resolução da questão, se a de distribuição Q(X;Imagem associada para resolução da questão) não depende de Imagem associada para resolução da questão. Então, é correto afirmar que a quantidade pivotal dada por
                                                              Imagem associada para resolução da questão

segue a distribuição 
Alternativas
Q4089508 Estatística

Sabe-se que a eficiência de um estimador Imagem associada para resolução da questão, não viesado para o parâmetro Imagem associada para resolução da questão, é dado por:


                                                                                       Imagem associada para resolução da questão


Considerando a expressão apresentada, é correto afirmar que as medidas LI (Imagem associada para resolução da questão) e Var [Imagem associada para resolução da questão] são respectivamente  

Alternativas
Respostas
2681: D
2682: B
2683: C
2684: A
2685: B
2686: C
2687: D
2688: A
2689: B
2690: E
2691: A
2692: E
2693: C
2694: A
2695: D
2696: A
2697: C
2698: B
2699: D
2700: E