Questões de Concurso Sobre vocabulário | vocabulario em espanhol

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Q3083313 Espanhol

Relacione las columnas con la selección y orden correcta.


1. Está chupado.

2. Te echo mucho de menos.

3. Me trae cuenta.

4. Es estupenda.

Alternativas
Q3051604 Espanhol
Rellene los huecos y luego elija la opción correcta:

I. “Necesito mi libro de gramática. No te apures, mañana _____ entrego.”
II. “¿____ han devuelto los papeles? (A ustedes) Sí, nos _____ han devuelto.”
III. “¿___ doy la pastilla a la niña?       Sí, por supuesto, _______, por favor.
Alternativas
Q3051603 Espanhol
Sustituye la opción incorrecta por la correcta y luego elija la alternativa que corresponde a la selección adecuada.

I. Ella se compadeció a el chico hambriento.
II. Conocía el cine porque ya estaba allí en su niñez.
III. Digan que digan mis amigos, seguiré con ella.
IV. A poco que estudié, logré conseguir la aprobación. 
Alternativas
Q3051602 Espanhol
Rellene los huecos y luego elija la opción correcta.

I. “No hay nadie que, como él, _____ tan bueno.”
II. “No ha sido tan difícil como ______.”
III. “____ que haya trabajado recibirá el sueldo.”
IV. “Recomiendo que ______ cuanto antes las tareas.” 
Alternativas
Q3051601 Espanhol
Relaciona las columnas; luego, selecciona la respuesta correcta para el significado de las expresiones.

1. Patas arriba.
2. Estar pasado de rosca.
3. Como la seda.
4. De bote en bote.

( ) Está muy lleno.
( ) Desordenada.
( ) Sin problemas.
( ) No ajusta.
Alternativas
Q3051600 Espanhol
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Sobre los gafes y la mala suerte

Rosa Montero
23 OCT 2005 - 12:55 BRST

    Una de las supersticiones más extendidas en nuestro país, ______ (1) poca gente hable de ello de manera _________ (2), es la creencia en los gafes, es decir, en aquellos individuos que, supuestamente, ________ (3) a modo de pararrayos negativo, atrayendo todo tipo de desgracias sobre las personas que les rodean, sin que ellos ______ (4) por lo general el menor daño. Los gafes muy notorios, en fin, pueden ______ (5) incluso en la distancia, con la mera pronunciación de su nombre o la visión de una foto suya. El miedo al gafe suele abundar en los medios artísticos, en el teatro, el cine; en las actividades en las que uno arriesga mucho en un breve instante, como en el mundo taurino o el deportivo, y yo diría que, en general, se da más en Andalucía que en el Norte de España. Pero hay crédulos en casi todas partes. “Hijos como somos del azar, no podemos controlar”
   Asombra comprobar cuánta gente culta, inteligente, preparada y eminentemente racional cede a la tentación del miedo al gafe. Cuando surge la conversación (y surge poco, tal vez por vergüenza al propio desatino y seguramente por precaución, porque mencionar al gafe atrae maleficios), todos suelen disculparse: “No, yo no es que crea, pero es que Fulanito de Tal es tremendo, no sabes las cosas que pasan en cuanto que aparece Y, por si acaso”. Recuerdo que, en mi juventud, había un productor de cine, un hombre encantador, al que todo el mundo huía con ahínco. Le llamaban el Innombrable y en el mundillo artístico se le tenía verdadero terror. Yo le conocí porque compró, junto con otra empresa, los derechos de mi primera novela para hacer una película. Película que nunca se hizo porque poco antes de comenzar el rodaje pasó, ya no recuerdo bien, no sé qué catástrofe financiera: la quiebra de la productora o algo así. Suena ominoso, pero creo que en realidad fue una buena cosa para mí que no se hiciera el film: mi primera novela era bastante mala.
    Es muy fácil arrojarle a alguien encima el estigma de gafe. Basta con resaltar unas cuantas coincidencias personales con la mala suerte y echar la bola a rodar. Zapatero, ya se sabe, ha sido dictaminado como gran gafe por parte de la oposición, porque apoyó a Kerry y éste perdió frente Bush, a Schröder y el alemán cayó en picado electoralmente, a Chirac cuando el catastrófico referéndum francés, a la fallida candidatura de Madrid 2012 y no sé cuántas otras calamidades más que le van añadiendo. Siendo presidente del Gobierno como es, Zapatero tiene espaldas suficientes para soportar el sambenito (son como tentempiés, estos políticos), pero lo cierto es que el tachar a alguien de gafe puede ser un acto de una crueldad social indescriptible. Sin comerlo y sin beberlo, sin tener ni idea de porqué, sin poder hacer nada para cambiar su sino incluso si llega a saber lo que le pasa, una persona puede ser demonizada y marginada. Puede convertirse en un apestado y vivir preso dentro de una campana de rechazo y silencio. En tiempos más irracionales aún que los actuales, y en pueblos pequeños, hubo algún supuesto gafe que se acabó suicidando.
    Yo, ya digo, no creo en los gafes, de la misma manera en que no creo en la buena suerte. Pienso que vamos construyendo nuestros destinos día a día, con mil pequeñas decisiones. Hijos como somos del azar, no podemos controlar lo que nos sucede en la existencia, pero sí podemos escoger la manera en que respondemos a lo que nos sucede. A veces, el abanico de posibilidades de respuesta es muy pequeño, pero siempre hay una elección, aunque sea ínfima. Y en esa elección nos ganamos la vida, nos construimos o destruimos como personas. Tomemos, por ejemplo, la actitud que uno puede asumir frente al propio dolor. Hay gente que ha sufrido mucho y que ha escogido enquistarse en el daño y creer que por eso todo le está permitido, que el universo entero le está en deuda. Estos individuos sí que existen y son mucho más nefastos y dañinos que los gafes.
    Ahora bien, debo confesar que sí creo en la existencia de la mala suerte. Me explico: he visto demasiadas veces vidas bien vividas, personas estupendas y esforzadas que han hecho lo indecible por salir adelante. Y, de golpe, cuando van a cosechar el fruto de su esfuerzo, les atropella un camión, o sus hijos se matan en un accidente, o enferman de un cáncer fulminante. O son tachados tontamente de gafes. ¿Cómo denominar a esos golpes ciegos y crueles de la vida? Yo los llamo mala suerte. Pues eso: ojalá la mala suerte no nos mire, que la buena ya nos la buscamos nosotros solos.

(Disponible en: El País, https://elpais.com/diario/. Acceso en: 18/08/2024. Adaptación.)
Aún de acuerdo con el texto, “Sin comerlo y sin beberlo” (expresión subrayada en el texto) significa que la persona”
Alternativas
Q3051598 Espanhol
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Sobre los gafes y la mala suerte

Rosa Montero
23 OCT 2005 - 12:55 BRST

    Una de las supersticiones más extendidas en nuestro país, ______ (1) poca gente hable de ello de manera _________ (2), es la creencia en los gafes, es decir, en aquellos individuos que, supuestamente, ________ (3) a modo de pararrayos negativo, atrayendo todo tipo de desgracias sobre las personas que les rodean, sin que ellos ______ (4) por lo general el menor daño. Los gafes muy notorios, en fin, pueden ______ (5) incluso en la distancia, con la mera pronunciación de su nombre o la visión de una foto suya. El miedo al gafe suele abundar en los medios artísticos, en el teatro, el cine; en las actividades en las que uno arriesga mucho en un breve instante, como en el mundo taurino o el deportivo, y yo diría que, en general, se da más en Andalucía que en el Norte de España. Pero hay crédulos en casi todas partes. “Hijos como somos del azar, no podemos controlar”
   Asombra comprobar cuánta gente culta, inteligente, preparada y eminentemente racional cede a la tentación del miedo al gafe. Cuando surge la conversación (y surge poco, tal vez por vergüenza al propio desatino y seguramente por precaución, porque mencionar al gafe atrae maleficios), todos suelen disculparse: “No, yo no es que crea, pero es que Fulanito de Tal es tremendo, no sabes las cosas que pasan en cuanto que aparece Y, por si acaso”. Recuerdo que, en mi juventud, había un productor de cine, un hombre encantador, al que todo el mundo huía con ahínco. Le llamaban el Innombrable y en el mundillo artístico se le tenía verdadero terror. Yo le conocí porque compró, junto con otra empresa, los derechos de mi primera novela para hacer una película. Película que nunca se hizo porque poco antes de comenzar el rodaje pasó, ya no recuerdo bien, no sé qué catástrofe financiera: la quiebra de la productora o algo así. Suena ominoso, pero creo que en realidad fue una buena cosa para mí que no se hiciera el film: mi primera novela era bastante mala.
    Es muy fácil arrojarle a alguien encima el estigma de gafe. Basta con resaltar unas cuantas coincidencias personales con la mala suerte y echar la bola a rodar. Zapatero, ya se sabe, ha sido dictaminado como gran gafe por parte de la oposición, porque apoyó a Kerry y éste perdió frente Bush, a Schröder y el alemán cayó en picado electoralmente, a Chirac cuando el catastrófico referéndum francés, a la fallida candidatura de Madrid 2012 y no sé cuántas otras calamidades más que le van añadiendo. Siendo presidente del Gobierno como es, Zapatero tiene espaldas suficientes para soportar el sambenito (son como tentempiés, estos políticos), pero lo cierto es que el tachar a alguien de gafe puede ser un acto de una crueldad social indescriptible. Sin comerlo y sin beberlo, sin tener ni idea de porqué, sin poder hacer nada para cambiar su sino incluso si llega a saber lo que le pasa, una persona puede ser demonizada y marginada. Puede convertirse en un apestado y vivir preso dentro de una campana de rechazo y silencio. En tiempos más irracionales aún que los actuales, y en pueblos pequeños, hubo algún supuesto gafe que se acabó suicidando.
    Yo, ya digo, no creo en los gafes, de la misma manera en que no creo en la buena suerte. Pienso que vamos construyendo nuestros destinos día a día, con mil pequeñas decisiones. Hijos como somos del azar, no podemos controlar lo que nos sucede en la existencia, pero sí podemos escoger la manera en que respondemos a lo que nos sucede. A veces, el abanico de posibilidades de respuesta es muy pequeño, pero siempre hay una elección, aunque sea ínfima. Y en esa elección nos ganamos la vida, nos construimos o destruimos como personas. Tomemos, por ejemplo, la actitud que uno puede asumir frente al propio dolor. Hay gente que ha sufrido mucho y que ha escogido enquistarse en el daño y creer que por eso todo le está permitido, que el universo entero le está en deuda. Estos individuos sí que existen y son mucho más nefastos y dañinos que los gafes.
    Ahora bien, debo confesar que sí creo en la existencia de la mala suerte. Me explico: he visto demasiadas veces vidas bien vividas, personas estupendas y esforzadas que han hecho lo indecible por salir adelante. Y, de golpe, cuando van a cosechar el fruto de su esfuerzo, les atropella un camión, o sus hijos se matan en un accidente, o enferman de un cáncer fulminante. O son tachados tontamente de gafes. ¿Cómo denominar a esos golpes ciegos y crueles de la vida? Yo los llamo mala suerte. Pues eso: ojalá la mala suerte no nos mire, que la buena ya nos la buscamos nosotros solos.

(Disponible en: El País, https://elpais.com/diario/. Acceso en: 18/08/2024. Adaptación.)
Sobre las palabras (1), (2), (3), (4) y (5), es posible rellenar los huecos con la siguiente alternativa:
Alternativas
Q3051594 Espanhol
Rellene los huecos y luego elija la opción correcta.

I. “_______ no tengas plata, vas a salir hoy.”
II. “Portugués ______ historia son las asignaturas que más me gustan.”
III. “Van a llegar en septiembre ______ octubre.”
IV. “Camina todos los días por gusto, ________ lo necessite.” 
Alternativas
Q3051593 Espanhol
Elija la opción INCORRECTA. Una cuestión puede ser:
Alternativas
Q3051591 Espanhol
Las palabras abajo son falsos cognados en relación al português, EXCEPTO:
Alternativas
Q3051590 Espanhol
Rellene los huecos y luego elija la opción correcta.

I. “A mí no me gusta mucho el ______.”
II. “Dile a tu hijo que te ____ respecto.”
III. “___ buen alumno.”
IV. “____ no quiere jugar.” 
Alternativas
Q3051588 Espanhol
Relaciona las columnas; luego, selecciona la respuesta correcta.

1. Persona torpe de manos, desmañada.
2. Que todavía no tiene barba.
3. Que no tiene barba o que tiene poca.
4. Persona que tiene gran habilidad para una actividad manual o un oficio.

( ) Barbilampiño.
( ) Manazas.
( ) Manitas.
( ) Imberbe.
Alternativas
Q3051586 Espanhol
Rellene los huecos y luego elija la opción correcta.

I. “Marcos es un _____ padre para sus hijos.”
II. “Rosa no come ______.”
III. “Ella vive _____ cerca de nosotros.”
IV. “Carla se ha levantado ______ temprano.” 
Alternativas
Q3051583 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.” (12º§) Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por los términos abajo, EXCEPTO:
Alternativas
Q3051580 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero [...] (18º§) Son palabras que podrían sustituirlo, sin cambio de sentido, EXCEPTO:
Alternativas
Q3051576 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen cuatro sinónimos para distintos significados del término “rico”. El que podría sustituir, sin cambio de sentido, su ocurrencia en “Huele rico” (4º§) está en:
Alternativas
Q3051575 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato […] (5º§). Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por:
Alternativas
Q3051574 Espanhol
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen posibles significados para el verbo “saber”. El significado que corresponde al término en su uso en el título del texto está en:
Alternativas
Q3038703 Espanhol
“Tu vida me pertenece”, la primera telenovela de la historia que hace 60 años encendió nuestra pasión

        Fue la primera telenovela latinoamericana. Se empezó a transmitir en Brasil en diciembre de 1951 y mostró el primer beso en vivo de la televisión brasileña. Además, fue la pionera de un género que hoy genera millones de dólares en todo el mundo.
        “No pensé que llegaría a ser tan importante”, recuerda la actriz Vida Alves.
        “Creí que iba a ser algo sencillo, interesante, bonito pero no de tal relevancia. Para mí, era sólo un trabajo.”
        La estrella de televisión brasileña, ahora con más de 80 años de vida y algo frágil, rememora con modestia y orgullo su parte en la revolución televisiva brasileña.
       A principios de la década de los 50, Vida era una joven actriz en la ciudad de São Paulo y la primera estación de televisión – TV Tupi – acababa de lanzarse.
        “El primer programa era una especie de mezcla de todo: todos los géneros, todos los programas, todas las atracciones: eso era TV Tupi. Y ahí fue donde fui a trabajar, por suerte.”
        “Todo era muy básico. Todo el equipo técnico tenía que ser importado de Estados Unidos y todos los programas eran transmitidos desde los estudios en vivo”, le cuenta a la BBC desde Rio de Janeiro Mauro Alencar, escritor y asesor de televisión y telenovelas.
        “Algunas de las grandes tiendas de la ciudad ponían televisiones en sus vitrinas para que la gente pudiera ver los programas y ese nuevo aparato. Era algo totalmente ajeno, como de otro planeta”, explica.
          Desde los años 30, las compañías de jabón estadounidenses habían financiado las radionovelas – de hay en nombre en inglés soap (jabón) operas – para venderle sus productos a las amas de casa.
            A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.
        En América Latina, cuando TV Tupi empezó en 1950, presentaba adaptaciones de teatro clásico, como las obras de Shakespeare.
        Ese tipo de teleteatro era una manera barata de llenar espacio, como recuerda Vida Alvez, y era popular entre la audiencia.
            “Las obras de teatro televisadas eran el trabajo más importante en la TV en esa época. Era producciones grandiosas que se filmaban los domingos. Las hacían prestándole mucha atención a los detalles. Había un gran teatro en la ciudad con más de 300 sillas y todos se llenaban con hasta 400 personas.”
        “Era la principal atracción del barrio”, cuenta la actriz.

(Disponible en:<https://www.bbc.com/mundo/articles/c19gzz70ndno> . Acceso el: 14/10/2023. Adaptado.)
Considere los términos subrayados: “A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.” (10º§) Es correcto decir que, por pequeña pantalla, el texto se refiere al (a la):
Alternativas
Q2541595 Espanhol

Cinco novelas imprescindibles de Paul Auster


Nueva York es un personaje fundamental en la obra del escritor estadounidense, cuyas tramas jugaban con el azar y hablaban de amor y amistad


Fuente:https://elpais.com/cultura/2024-05-01/cinco-novelas-imprescindibles-de-paul-auster.html Accedido el: 01/05/2024

¿Cuál de las opciones propuestas reemplaza las palabras subrayadas, sin cambiar el sentido de la frase en el Texto 2? "pero sin divagar ni ahuyentar al lector" (línea 38-39)
Alternativas
Respostas
201: B
202: C
203: C
204: C
205: B
206: C
207: A
208: B
209: D
210: A
211: A
212: C
213: A
214: C
215: A
216: B
217: B
218: A
219: C
220: C