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Questões de Concurso Comentadas sobre pronomes | pronombres em espanhol

Foram encontradas 275 questões

Q4150877 Espanhol
En la oración “Me lavo las manos”, es correcto afirmar que la palabra subrayada es: 
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Q4150868 Espanhol
La Gramática Española explica que los pronombres personales átonos nunca aparecen aislados, sino formando un todo con el verbo, aunque la ortografía los presente separados en proclisis o unidos en enclisis. Solamente en tres casos los pronombres van pegados detrás del verbo formando una sola palabra. ¿Cuáles son los tres casos a que se refiere la gramática española?
Alternativas
Q4118109 Espanhol
Leia o texto a seguir.

El leísmo de persona en la norma culta de España


       En cuanto a la investigación sincrónica, se pasó una serie de encuestas a 314 estudiantes universitarios de toda España para establecer qué usos favorecían de manera semiconsciente. En concreto, se analizaron el leísmo de persona masculino y en el laísmo, también de persona. Mención aparte merecen el leísmo de femenino de persona general y el caso específico del verbo ‘llamar’ (“La/le llamaban Caperucita Roja”). Los datos obtenidos apuntan a una fuerte presencia del leísmo de persona masculino entre todos los grupos de análisis establecidos y todas las macrorregiones. El de femenino es incipiente entre los hablantes de proveniencia etimológica y considerable entre los referenciales.

FERNÁNDEZ COLLANTES, Javier. El leísmo de persona y el laísmo en la norma culta de España. Disponível em: https://gredos.usal.es/handle/10366/165845?show=full. Acesso em: 22 dez. 2025. [Adaptado].


Na exposição da pesquisa sincrônica realizada, observou-se que entre os entrevistados
Alternativas
Q4118104 Espanhol
Texto 6


El sistema pronominal de objeto directo del español
en contacto con el zoque de Chapultenango


La diversidad lingüística en México provee al interesado en su descripción de múltiples escenarios de análisis. Uno de éstos son las distintas situaciones de contacto entre el español y las lenguas originarias y, principalmente, las influencias mutuas que puede haber entre estas lenguas.
Esta investigación se desarrolla dentro de este marco de análisis y estudia el sistema pronominal de objeto directo en el español de bilingües zoque y español, particularmente la neutralización del género gramatical. Se plantea que se trata de un cambio indirecto inducido por contacto, pues entran en juego tanto la variación de sistema pronominal descrita por diversas autoras como la estructura gramatical del zoque. Después de analizar el español hablado por bilingües zoque-español, particularmente el sistema pronominal de objeto directo, podemos advertir un proceso de neutralización del rasgo de género, el cual tiene como resultado la simplificación del sistema a dos marcas; lo(s) para el objeto directo y le(s) para el indirecto. Al igual que en otras variedades de español en contacto, este proceso de simplificación se ha caracterizado como un cambio indirecto inducido por contacto, en el que entran en juego tanto la variación interna de la lengua como la influencia de la estructura gramatical de la lengua con la que están en contacto.


TORRES SÁNCHEZ, Nadiezdha. El sistema pronominal de objeto directo
del español en contacto con el zoque de Chapultenango. Anuario de
Letras, Lingüística y Filología, Ciudad de México, v. 9, n. 2, jul./dic. 2021.
https://doi.org/10.19130/iifl.adel.2021.9.2.47364. Disponível em:
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2448-
82242021000200111. Acesso em: 21 dez. 2025. [Adaptado]
No segundo parágrafo, são apresentados os resultados da investigação realizada a respeito dos efeitos do contato linguístico e indica-se que a análise mostrou a 
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Q4089587 Espanhol
En el extracto “la causa de que le faltaran armas defensivas para resistir sus fuegos” el término “le” pertenece a qué clase gramatical?
Alternativas
Q4089581 Espanhol
En “y así, con estos tan agradables pensamientos, llevado del extraño gusto que en ellos sentía, se dio priesa a poner en efeto lo que deseaba”, ¿a qué clase gramatical “lo” pertenece? 
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Q4089579 Espanhol
“El libro lo prestamos a la alumna”. El mismo uso de lo(s) se verifica en el excerto del libro:
Alternativas
Q4089573 Espanhol

Texto 2


Continuidad de los parques

Julio Cortázar


    Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.


    El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.


    Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.


Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.

En el primer párrafo, en el fragmento “volvió a abrirla”, ¿a qué término se refiere el pronombre complemento “la”?
Alternativas
Q4089570 Espanhol

Texto 2


Continuidad de los parques

Julio Cortázar


    Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.


    El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.


    Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.


Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.

En el extracto del Texto 2: “Había empezado a leer la (1) novela unos días antes. La (2) abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla (3) cuando regresaba en tren a la (4) finca [...]” ¿cuál(les) “la” es un pronombre de complemento directo?
Alternativas
Q4089567 Espanhol

Texto 1


Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora 


Hace alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro (Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.

El pez león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...) Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser humano.

Fue justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones. Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural, pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.

De esa forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente, dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.

Y si bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos, fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell, encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.

No se detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.

“Nosotros somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.

Los esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum (IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente. Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes, a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención, entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las hembras están en condiciones de poner millones de huevos.

En una entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”, dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar Mediterráneo.

En Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.

Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios. 


Adaptado de https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html. Accedido el: 07 mar. 2026.

En español, hay diversas maneras de expresar posesión: por medio de adjetivos, pronombres, preposiciones o artículos determinados. ¿En cuál de los fragmentos, sacados del Texto 1, hay la presencia de adjetivo posesivo? 
Alternativas
Ano: 2026 Banca: IF-PI Órgão: IF-PI Prova: IF-PI - 2026 - IF-PI - Professor EBTT - Espanhol |
Q4010804 Espanhol

EL TEXTO PARA LA QUESTIÓN 



Misterios del tiempo de Alejandro Jodorowsky


Cuando el viajero miró hacia atrás y vio que el camino estaba intacto, se dio cuenta de que sus huellas no lo seguían, sino que lo precedían.


Disponible en: http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/ EL004338.pdf

Observa las palabras resaltadas en el texto. Identifica qué función cumplen en la oración y marque la alternativa cómo quedaria si los verbos se presentaran en infinitivo.
Alternativas
Q3973150 Espanhol

Texto 4A1-I 


    Durante su infancia, hace algunas décadas, muchos cubanos solían acompañar a sus padres en paseos en coche hasta el malecón de La Habana. A orillas del mar, pasaban horas observando los barcos que entraban en la bahía, un espectáculo que transmitía tranquilidad y una sensación de esperanza que, con el paso del tiempo, fue perdiéndose. Aquella imagen, asociada a un momento de relativa estabilidad, contrasta hoy con la experiencia cotidiana de quienes regresan al mismo lugar en circunstancias muy distintas.


    En la actualidad, ya adultos, los habitantes de la capital continúan yendo al malecón, aunque no en automóvil. El trayecto lo realizan a pie, a pesar de que deben recorrer varios kilómetros para llegar al emblemático muro que se extiende a lo largo de la costa norte de la ciudad. La falta de transporte público y de combustible ha transformado la movilidad urbana, y las calles, antes transitadas, aparecen ahora casi vacías. La escasez, convertida en un rasgo permanente, forma parte del paisaje diario.


    Esta situación se ha agravado en los últimos meses tras una serie de decisiones políticas que han tenido un impacto directo en la economía de la isla. En un período breve, Cuba perdió a su principal proveedor de petróleo, Venezuela, lo que profundizó las dificultades energéticas del país. A ello se sumaron nuevas medidas anunciadas por el gobierno estadounidense, orientadas a imponer sanciones económicas a los países que mantuvieran relaciones comerciales con La Habana en el sector energético. 


    Según diversos especialistas, el objetivo de estas acciones sería ejercer presión económica para debilitar al gobierno cubano. Mientras tanto, las autoridades de la isla han reiterado su disposición al diálogo con Washington, aunque insisten en que cualquier negociación debería producirse sin condiciones previas. En este contexto, el margen de maniobra del país resulta limitado, y la población enfrenta una etapa marcada por la incertidumbre y la persistencia de carencias estructurales.


Internet: <https://cnnespanol.cnn.com>  (con adaptaciones). 

En el texto 4A1-I, la reescritura del segmento «un espectáculo que transmitía tranquilidad y una sensación de esperanza» (segundo período del primer párrafo) mantiene corrección gramatical y equivalencia de sentido si se sustituye «que» por
Alternativas
Q3968876 Espanhol
Texto para análisis:

"Piececitos de niño, azulosos de frío, ¡cómo os ven y no os cubren, Dios mío! [...] ¡Piececitos heridos por los guijarros todos, ultrajados de nieves y lodos!"
(MISTRAL, Gabriela. Ternura, 1924).

En relación con el uso de los pronombres destacados en los versos "¡cómo os ven y no os cubren...!", señale la alternativa que presenta el análisis gramatical correcto según la norma estándar y el registro literario:
Alternativas
Q3968872 Espanhol
Texto para análisis:

"En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero: —La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra".
(CERVANTES, Miguel de. Don Quijote de la Mancha, Capítulo VIII).

Considerando el fragmento anterior y las reglas de la gramática normativa de la lengua española, analice las siguientes afirmaciones y señale la única opción correcta: 
Alternativas
Q3963098 Espanhol
La sintaxis de colocación en español presenta reglas específicas sobre la posición de los pronombres y la organización de los elementos para dar énfasis al mensaje. Analice las siguientes afirmaciones:

I.Los pronombres de objeto directo e indirecto suelen aparecer antes del verbo conjugado (proclisis), pero se posponen y se unen al verbo (enclisis) en infinitivo, gerundio e imperativo afirmativo.

II.Cuando se usan juntos los pronombres de objeto directo e indirecto, el pronombre de objeto indirecto siempre precede al de objeto directo en la estructura de la frase.

III.En las construcciones con infinitivo y gerundio, los pronombres de objeto deben colocarse obligatoriamente antes del verbo principal conjugado, no pudiendo aparecer pospuestos ni unidos a las formas no personales.

Seleccione la alternativa que presenta la(s) afirmación(es) CORRECTA(S): 
Alternativas
Q3953922 Espanhol
Respecto a la colocación pronominal, seleccione la alternativa correcta.
Alternativas
Q3953913 Espanhol
El diccionario en línea de la Real Academia Española define el “leísmo” como el “empleo de las formas ‘le’ y ‘les’ del pronombre átono para el complemento directo, en lugar de las formas ‘lo’, ‘la’, ‘los’ y ‘las’”. Dadas las declaraciones que presenta los casos de leísmo aceptos por la norma,
I. He comprado un cuadro, pero aún no le he colgado.
II. No le gusta que le llamen poeta.
III. A la niña le encontraron después de las búsquedas.
IV. Cuando habló Luis, todos le escucharon con atención.
se verifica que son corretas solo
Alternativas
Q3953904 Espanhol
I. Voy a explicártelo con más detalle.
II. Dímelo ahora, por favor.
III. Te lo estoy diciendo, es verdad.
Observe la posición del pronombre clítico lo en cada frase y seleccione la alternativa correcta.
Alternativas
Q3953901 Espanhol
Respecto a las normas sobre el uso de los pronombres personales tónicos y átonos del español y del portugués y sus aspectos contrastivos, es correcto afirmar que 
Alternativas
Q3939127 Espanhol

Los pronombres personales átonos en español obedecen a reglas específicas de forma, orden y colocación, especialmente cuando aparecen combinados os integrados a estructuras verbales simples.

Con base en estas normas, señale la alternativa en la que el uso y la colocación de los pronombres personales átonos son plenamente correctos.

Alternativas
Respostas
1: A
2: A
3: D
4: A
5: C
6: B
7: B
8: C
9: E
10: D
11: C
12: D
13: D
14: C
15: D
16: B
17: D
18: C
19: C
20: A