Questões de Concurso
Sobre acentuação | el acento y la tilde em espanhol
Foram encontradas 113 questões
( ) Se usa el acento ortográfico para separar las vocales que no forman diptongo.
( ) Los monosílabos, en general, se acentúan — tú (adj.posesivo); sí (nota musical); más (conjunción).
( ) Las palabras que cambian de oficio gramatical no reciben acento.
Pocas plantas ilustran el cariño de Bonpland por Corrientes como el irupe (en guarani, "plato que lleva agua") o "maiz de agua", llamado asi por sus semillas comestibles. La curiosa Victoria cruziana (Nymphaeaceae) crece en aguas correntinas. Hermosa especie ornamental, su habito, la forma de sus hojas y los colores que adquieren sus flores −blancas, luego rosadas en su segundo y ultimo dia − han inspirado varias leyendas guaranies. Deslumbrado por el irupe, los esfuerzos de Bonpland por estudiarlo botanicamente, cultivarlo y difundirlo fuera de la region platense se extendieron a lo largo de 40 años.
Extracto de: Aimé Bonpland en Sudamérica. Penhaszadeh. Pablo E. y Asúa, Miguel. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Akian Gráfica Editora, 2009:40.
Señale la opción que representa la lista con todas las palabras que deberían llevar acento gráfico y que están correctamente tildadas:
Texto 4

Fuente: Disponible en: https://www.educaweb.com/noticia/2024/03/12/como-utiliza-profesorado-ia-generativa-21519/. Acceso em : 23 sep. 2024.
Lea el siguiente texto y responda la cuestione.
La coeducación se ha ido abriendo paso durante los últimos años dentro del sistema educativo español a partir de diversas experiencias que han ido cuestionando los planteamientos tradicionales de un modelo educativo que confundía la igualdad de acceso a la educación con la educación para la igualdad de oportunidades.
Estas experiencias se han encargado de desmentir esta idea y han detectado ámbitos del proceso educativo y de sus resultados en los que se pone de manifiesto que esa supuesta igualdad no resulta ser tal y que, hoy en día, en la escuela todavía perduran elementos que reproducen y perpetúan el sexismo y las diferencias entre los futuros hombres y mujeres que formarán nuestra sociedad. Los nuevos retos a los que se enfrenta el sistema educativo: la interculturalidad, el respeto al medio ambiente, la normalización del uso de idioma extranjero, la necesidad de aportar resultados, etc., han podido desviar la atención sobre la igualdad de oportunidades en la educación y, en ocasiones, se ha podido llegar a pensar que la batalla por la igualdad entre hombres y mujeres estaba ganada. Sin embargo, un análisis detallado de la situación actual demuestra que todavía queda mucho más por hacer para garantizar la igualdad de oportunidades en la educación de los niños y las niñas.
Aunque el término o concepto coeducación se utiliza para referirse a la educación conjunta de dos o más colectivos o grupos netamente distintos, que lo pueden ser por cuestión de etnia, clase social, etc., su uso habitual hace referencia a la educación conjunta de hombres y mujeres. Por tanto, se trata de una propuesta pedagógica en la que la formación y la educación se imparten en condiciones de igualdad para ambos sexos y en la que no se pone límites a los aprendizajes a recibir por cada uno de ellos.
(https://www.inmujeres.gob.es/observatorios/ observIgualdad/estudiosInformes/docs/009-guia.pdf)
Lea el siguiente texto para responder la cuestione:
Arte e inteligencia artificial: ¿el fin de la creatividad humana?
Los usos de la inteligencia artificial (IA) se extienden a diversos aspectos de nuestra realidad con potenciales aplicaciones que van desde el diseño de patrones de comportamiento social, la predicción de fluctuaciones económicas o el tratamiento de datos para el desarrollo de medidas políticas en tiempos de crisis. Todo ello nos muestra un porvenir futurista que aún seguimos viendo como una película de ciencia ficción. Además, la unión de los vocablos “inteligencia” y “artificial” para referirse a estos avances, genera, a su vez, una sombra de duda sobre el valor que la intervención humana sigue teniendo en este contexto. ¿Llegaremos a ser prescindibles?
El mundo del arte no es ajeno a esta realidad y muchos aventuran que el arte realizado mediante inteligencia artificial será el gran movimiento artístico del siglo XXI. Es un hecho que en los últimos años, el arte y la inteligencia artificial (IA) han comenzado a converger en un campo creativo emergente. La IA ha demostrado ser una herramienta valiosa para los artistas que buscan nuevas formas de expresión y exploración creativa. Una de las aplicaciones más notables de la IA en el campo de las prácticas artísticas es la producción artística de carácter generativo o procedural. Y es que los algoritmos pueden aprender patrones y estilos artísticos y luego crear nuevas obras de arte basadas en ese conocimiento.
Entre los principales inconvenientes que surgen al tratar el arte realizado con inteligencia artificial es el cuestionamiento de la autoría. El temor de ser sustituidos por una máquina levanta suspicacias, no tanto por reconocer el alarde técnico de programar un algoritmo capaz de crear una obra de arte, sino por la inseguridad que produciría en el espectador no poder distinguir si una pieza ha sido creada por un ser humano o por una máquina. Es un terreno resbaladizo, que afecta a algunos de los principios fundamentales de nuestra concepción del arte y la creatividad, pues siempre hemos considerado que estas son cualidades genuinamente humanas e imposibles de replicar.
(Disponible em: https://www.art-madrid.com/es. Adaptado)
Lea el siguiente texto para responder la cuestione:
Arte e inteligencia artificial: ¿el fin de la creatividad humana?
Los usos de la inteligencia artificial (IA) se extienden a diversos aspectos de nuestra realidad con potenciales aplicaciones que van desde el diseño de patrones de comportamiento social, la predicción de fluctuaciones económicas o el tratamiento de datos para el desarrollo de medidas políticas en tiempos de crisis. Todo ello nos muestra un porvenir futurista que aún seguimos viendo como una película de ciencia ficción. Además, la unión de los vocablos “inteligencia” y “artificial” para referirse a estos avances, genera, a su vez, una sombra de duda sobre el valor que la intervención humana sigue teniendo en este contexto. ¿Llegaremos a ser prescindibles?
El mundo del arte no es ajeno a esta realidad y muchos aventuran que el arte realizado mediante inteligencia artificial será el gran movimiento artístico del siglo XXI. Es un hecho que en los últimos años, el arte y la inteligencia artificial (IA) han comenzado a converger en un campo creativo emergente. La IA ha demostrado ser una herramienta valiosa para los artistas que buscan nuevas formas de expresión y exploración creativa. Una de las aplicaciones más notables de la IA en el campo de las prácticas artísticas es la producción artística de carácter generativo o procedural. Y es que los algoritmos pueden aprender patrones y estilos artísticos y luego crear nuevas obras de arte basadas en ese conocimiento.
Entre los principales inconvenientes que surgen al tratar el arte realizado con inteligencia artificial es el cuestionamiento de la autoría. El temor de ser sustituidos por una máquina levanta suspicacias, no tanto por reconocer el alarde técnico de programar un algoritmo capaz de crear una obra de arte, sino por la inseguridad que produciría en el espectador no poder distinguir si una pieza ha sido creada por un ser humano o por una máquina. Es un terreno resbaladizo, que afecta a algunos de los principios fundamentales de nuestra concepción del arte y la creatividad, pues siempre hemos considerado que estas son cualidades genuinamente humanas e imposibles de replicar.
(Disponible em: https://www.art-madrid.com/es. Adaptado)


