Questões de Concurso
Comentadas para prefeitura de candiota - rs
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I. O enunciado satisfaz ao seu próprio objeto (ou seja, ao conteúdo do pensamento enunciado) e ao próprio enunciador.
II. A compreensão de uma fala viva, de um enunciado vivo é sempre acompanhada de uma atitude responsiva ativa (conquanto o grau dessa atividade seja muito variável); toda compreensão é prenhe de resposta e, de uma forma ou de outra, forçosamente a produz: o ouvinte torna-se o locutor.
III. A língua só requer o locutor — apenas o locutor — e o objeto de seu discurso, e se, com isso, ela também pode servir de meio de comunicação, esta é apenas uma função acessória, que não toca à sua essência.
Está(ão) CORRETO(S):
(_) São 21 estórias que dão a impressão de homogeneidade perfeita, mas que são diversas na abordagem dos assuntos.
(_) A maioria dos contos desenrola-se numa região não especificada, mas identificável como a das obras anteriores do autor: o mundo da sua infância e da sua mocidade.
(_) O autor cria suspense e produz a expectativa de catástrofes; essa expectativa, porém, não é satisfeita frequentemente: as estórias acabam sem explosão, os conflitos esvaziam-se em resignação ou apaziguamento, causando frustração no leitor.
(1) Falar. (2) Norma. (3) Sistema. (4) Tipo linguístico.
(_) Contém apenas as oposições funcionais, isto é, contém unicamente os traços distintivos necessários e indispensáveis para que uma unidade da língua não se confunda com outra unidade.
(_) Contém tudo o que na língua não é funcional, mas que é tradicional, comum e constante, ou, em outras palavras, tudo o que se diz assim, e não de outra maneira.
(_) É o mais alto plano que se pode comprovar da técnica da língua; é o conjunto coerente de categorias funcionais e de tipos de procedimentos materiais que configuram um sistema ou diferentes sistemas.
(_) É o plano da realização, isto é, uma técnica idiomática efetivamente realizada.
I. A metalinguagem não apresenta unidades estruturais nem pode ser estruturada no nível do saber idiomático; nem por isso seu estudo deixa de merecer o cuidado da ciência.
II. A metalinguagem pode manifestar uma técnica, um saber próprio em uma determinada tradição linguística.
III. A metalinguagem é um uso linguístico cujo objeto é também uma linguagem; por exemplo, quando se fala de palavras e seus componentes ou de orações.
Está(ão) CORRETO(S):
Os eixos organizadores estão intrinsecamente ligados nas práticas sociais de usos da língua inglesa e devem ser assim trabalhados nas situações de aprendizagem propostas no contexto escolar. Em outras palavras, é a língua em uso, sempre ___________, ___________ e ___________, que leva ao estudo de suas características específicas, não devendo ser nenhum dos eixos, sobretudo o de Conhecimentos Linguísticos, tratado como pré-requisito para esse uso.
Vine al otorrino porque no _________ (yo/oír) nada.
Aviso que no _______ (yo/venir) a trabajar mañana.
Los fines de semana, _________ (yo/salir) con mis amigos.
Usted siempre _________ lo que quiere.
(_) Cuando el colectivo viene acompañado de un complemento en plural, el verbo va en plural o puede ponerse en singular. Ej.: La mayoría de los emigrantes era(n) gallega(os).
(_) El sustantivo y el adjetivo siempre concuerdan en número y género. Ej. Los ciclistas pasaban veloces por el público.
(_) Cuando el sujeto viene separado por la conjunción “o” o “ni”, habiendo o no exclusión de sentido, el verbo irá en singular. Ej.: Hay veces en que un tobillo o una muñeca rota no muestran alteración exterior.
¿Has visto a Cláudia? Sí, ____ vi ayer en el cine. Para que quedara todo bien, ____ pedí disculpas a mi amiga. Compré la medicina que necesitaba y ayer mismo se _____ dí.
____ dí un regalo a mis sobrinos.
(1) Pretérito perfecto simple.
(2) Pretérito perfecto compuesto.
(3) Pretérito pluscuamperfecto.
(_) Ellos ya habían cenado.
(_) Anoche salí de fiesta con mis amigos.
(_) Esta semana no ha sido fácil para nadie.
(_) El niño cayó en aquel instante.
En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.
Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas: non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete. Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo: pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle a todo el correr de su asno, y cuando llegó, halló que no se podía menear, tal fue el golpe que dio con él Rocinante. ¡Válame Dios! dijo Sancho; ¿no le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no los podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza? Calla, amigo Sancho, respondió Don Quijote, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza, cuanto más que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón, que me robó el aposento y los libros, ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la voluntad de mi espada. Dios lo haga como puede, respondió Sancho Panza. Y ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba; y hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del puerto Lápice, porque allí decía Don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero [...]
(Fonte: Don Quijote de la Mancha - adaptado.)
(_) Don Quijote justificó haber atacado los molinos con la idea de que su enemigo había transformado a los gigantes en molinos en el momento en que los atacaba.
(_) Es posible sustituir sin pérdida de sentido en el contexto en que fui utilizada la palabra “vuelto” por la palabra “convertido”.
(_) Con la frase “Dios lo haga como puede” Sancho dijo que Dios puede seguramente proteger Don Quijote.
En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.
Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que sin duda alguna eran molinos de viento, y no gigantes aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas: non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete. Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo: pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle a todo el correr de su asno, y cuando llegó, halló que no se podía menear, tal fue el golpe que dio con él Rocinante. ¡Válame Dios! dijo Sancho; ¿no le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no los podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza? Calla, amigo Sancho, respondió Don Quijote, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza, cuanto más que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón, que me robó el aposento y los libros, ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la voluntad de mi espada. Dios lo haga como puede, respondió Sancho Panza. Y ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba; y hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del puerto Lápice, porque allí decía Don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero [...]
(Fonte: Don Quijote de la Mancha - adaptado.)
I. Don Quijote dijo “ser gran servicio de Dios” liberar la tierra del mal representado por los molinos de viento.
II. Don Quijote creía ser el motivo para que Sancho dijera que eran molinos lo que iba a afrontar que él no tenía conocimiento y también tenía miedo.
III. La palabra “maltrecho” en el contexto en que aparece puede sustituirse sin perjuicio de sentido por “deslomado”.
IV. La palabra “acomete” en el contexto en que aparece [segundo párrafo] puede sustituirse sin perjuicio de sentido por “ataca”.
Están CORRECTOS: