Questões de Concurso
Comentadas sobre tempos verbais do indicativo | tiempos verbales del indicativo (presente, pretérito perfecto simple o compuesto, pretérito imperfecto, pretérito pluscuamperfecto, futuro simple o compuesto) em espanhol
Foram encontradas 103 questões
(__)El pretérito indefinido es usado para expresar una acción pasada cuyo principio y fin no se encuentran definidos.
(__)El presente de subjuntivo se usa para expresar deseos en el futuro.
(__)La perífrasis "ir a + infinitivo" se utiliza a menudo en lugar del futuro simple en la lengua hablada para indicar una acción planeada o algo que ocurrirá con prontitud.
(__)El condicional simple se emplea para expresar acciones o situaciones hipotéticas, así como preguntas en tono de cortesía o deseos.
(__)Los tiempos verbales en subjuntivo solo pueden ser usados en oraciones subordinadas.
Marque la secuencia correcta:
1 - Mañana (____) una reunión importante en la oficina. (haber)
2 - El próximo mes (____) a mi familia en el campo. (visitar)
3 - Si estudias, (____) excelentes resultados en el examen. (obtener)
4 - Ellos (____) las entradas para el concierto la próxima semana. (comprar)
"Hace dos siglos, la Patagonia __________ gobernada por una mujer tehuelche , hábil para ____________ con los propios y más con los blancos que ___________ a sus costas. Su nombre __________ Wangülen. No se _________ su fecha exacta de nacimiento, pero ___________ a fines del siglo XVIII. Desde muy joven ya se le ___________ mujer aguerrida y no ___________ mucho tiempo hasta que ___________ al mando más de mil guerreros. Gracias a sus dones de negociación, su gente ___________ en paz con los blancos hasta el día de su muerte."
Extracto de: Cuaderno de la BN. Año 8 N`40, 2024, p. 24. Disponible en: https://www.bn.gob.ar/micrositios/revistas/cuaderno/cuaderno-de-la-bn40. Acceso: 9 nov. 2024.
Seleccione la alternativa que completa correcta y respectivamente los espacios en el texto:
Si _________________ más, ________________ mejores notas.
Observa atentamente las palabras subrayadas y responde a lo que se pide a continuación.
(1) Uno (a)- Pronombre indefinido, puede usarse con referencia al yo que habla. “Una ya no está para esos trotes”.
(2) Cuyo- Hace el oficio de adjetivo demostrativo, va separado por determinantes del nombre al que acompaña y con el cual concuerda. ”El señor cuyo perro ladra se enfada”.
(3) Tiempos compuestos de los verbos- se forman con los tiempos simples del auxiliar HABER y el participio del verbo que se conjuga. “ Borges ha escrito lindos poemas”.
(4) Oraciones subordinadas- Desempeña una función gramatical dentro de otra llamada principal. No es dependiente de la proposición principal o que no está subordinada a ella. “Creo que no dices la verdad”.
(5) La enclisis- es cuando el pronombre viene después del verbo. “Iba diciéndolo poco a poco”.
(6) Aún- Con tilde, es una conjunción y equivale a incluso. “Aún viéndolo, no lo creía”.
La secuencia con todas proposiciones correctas es:
I. “No hay nadie que, como él, _____ tan bueno.”
II. “No ha sido tan difícil como ______.”
III. “____ que haya trabajado recibirá el sueldo.”
IV. “Recomiendo que ______ cuanto antes las tareas.”
(1) Pretérito perfecto simple.
(2) Pretérito perfecto compuesto.
(3) Pretérito pluscuamperfecto.
(_) Ellos ya habían cenado.
(_) Anoche salí de fiesta con mis amigos.
(_) Esta semana no ha sido fácil para nadie.
(_) El niño cayó en aquel instante.
Instrucciones: Las cuestiones de números 31 a 60 se refieren al texto abajo.
Las cartas de amor
Por Eduardo Galeano
- Ellos se conocieron por casualidad, que es como se suelen encontrar los grandes amores,
- casi siempre por casualidad, por una llamada equivocada, por un encuentro fortuito. A ellos lo
- que les pasó fue que él había quedado en aquel café con una persona que no vino, y claro, la vio
- a ella sentada en la mesa del café, radiante, así que, harto de esperar no se cortó un pelo y dijo:
- —“ya que he venido hasta aquí, no puedo desaprovechar esta ocasión”.
- Se acercó a la mesa y dijo:
- —“¿Me permite?”
- —“Por supuesto”.
- Esto solo suele pasar en las historias que te cuentan otros, nunca en la vida real, por lo general
- cuando dices:
- —“Me permites”, dicen
- —“De qué”
- A lo mejor ella estaba esperando a alguien que tampoco vino, quién sabe, yo qué sé, habrá
- que inventar otra historia en la que ella le dice “De qué”, en este caso ella lo invitó a él para que
- se sentase, y él se sentó. Y claro, no había de qué hablar,
- —“¿y qué lees?”
- Lo malo fue que él no había leído nada del escritor que ella estaba leyendo, mal empezamos,
- mal, muy mal, por ahí no.
- —“Pues bonito día”
- Pero enseguida empezaron a profundizar, porque ella dijo
- —“Sí, la verdad es que hace un bonito día”.
- Y aunque no lo hiciera. Pero poco a poco él fue venciendo esa timidez que le caracteriza y
- fueron profundizando. Al principio él para llamar su atención contó una que otra mentira, que
- era escritor, luego reconoció que nunca le habían publicado nada, pero eso vino más tarde,
- cuando ya se conocían más, cuando pasaron del café a la habana con coca cola. Por entonces ya
- estaban descubriendo que tenían más afinidades de las que pensaban al principio, y compartían
- gustos cinematográficos, y por eso él le dijo
- —“Oye, y si vamos a ver esta, ¿has visto La vida es bella?” y ella
- —“No”,
- —“Oye quedamos el fin de semana”,
- —“Vale”.
- Y aquel fin de semana pues, yo no sé muy bien si para sorprenderla o no, pero el caso es que
- él rompía a llorar en cada escena en la que aparecía el chaval pequeño, esto a ella le enterneció,
- yo quiero pensar que era de verdad. Resulta que coincidían en más gustos, y también en lo
- musical, y le dijo:
- —“Oye, este fin de semana toca Ismael Serrano”,
- —“Ismael qué?”,
- —“Pero a ti te gustan los cantautores?”,
- —“Los de verdad me gustan”.
- Pero él le convenció a ella y fueron. Cuando él empezó a cantar aquella de Vértigo, pues se
- atrevió a cogerle la mano. Y poco a poco se fueron inevitablemente enamorando, pero no por
- esto de Ismael Serrano, ni por el Vértigo, quizá más por aquello de llorar con La vida es bella.
- Una mañana él se levanta y al abrir los ojos se da cuenta de que está perdidamente enamorado
- de ella, y quedaron entonces en aquel café en el que se conocieron por casualidad. Los momentos
- importantes suelen coincidir casi siempre en los mismos sitios, no estoy muy seguro de lo que
- acabo de decir, pero es una buena frase. Pero fue en aquel café en donde ella le dijo:
- —“Sabes, creo que me tengo que ir durante algún tiempo”,
- —“Yo te iba a decir casi lo contrario, que te quedaras conmigo para toda la vida”, y ella dijo
- —“No te preocupes porque yo estaré esperando el día que vuelva para retomar contigo este
- camino que emprendimos, además, cada quince días puntualmente te mandaré una carta en la
- que te contaré todo lo que he hecho, todo lo que siento, todo lo mucho que te echo de menos,
- y todo lo poco que nos falta para vernos”,
- Él dijo que bueno, que vale.
- —“Pero que si no te vas casi mejor”.
- Pero se fue. Fue entonces cuando descubrió que aquello no tenía remedio y que estaba
- perdidamente enamorado, que no había ningún elixir que hiciera que la olvidase, que no era
- cierto aquella de que un clavo saca otro clavo, que a veces es cierto que los amores a primera
- vista existen, bueno, ¿es que acaso hay otros?.
- A los quince días puntualmente llegó la carta de ella toda llena de besos y de caricias, de te
- echo de menos, él lloró, y esta vez era de verdad. Y guardaba las cartas con mucho cariño encima
- de la mesilla. Pasaron quince días, y otros quince, y otros quince, y otros quince, y las cartas se
- iban acumulando. Y su vida consistía en esperar a que llegara el decimoquinto día, abrir el buzón
- y encontrar la carta de amor en la que ella prometía volver, esperar esa carta en la que ella le
- diría que volvía pronto. Y pasaron años, muchos años, y ya las cartas casi no cabían en la casa,
- se compró una gran caja fuerte para guardar todas las cartas, porque eran su gran tesoro, porque
- vivía para leer las cartas que ella le había escrito, porque ella era lo que más quería, y así pasaron
- creo que diez años, quince, no me acuerdo.
- Y un día ella, sin saber cómo ni por qué, dejó de escribir, y al quince día él se encontró el
- buzón vacío, y el alma partida en dos. Ahora solo podía vivir del recuerdo, leyendo las cartas que
- ella le había escrito con tanto cariño, aquellas cartas eran su mayor tesoro. Un día él salió de
- casa, porque tenía que salir, y unos ladrones entraron en su casa. Al ver allí la gran caja fuerte
- no se lo pensaron dos veces, porque pensaron que debían esconder algún gran tesoro, grandes
- riquezas, realmente no era. Y se llevaron la gran caja fuerte.
- Imagínate la desolación de nuestro protagonista cuando llega a su casa y se da cuenta de que
- le han robado lo que él más quería, lo que le hacía sentirse vivo algunas tardes de domingo
- cuando no sonaba el jodido teléfono, cuando releía aquellas cartas y aquellas promesas quién
- sabe si falsas.
- Suele pasar que los ladrones son buenas personas, y este era el caso. Pero imagínate la cara
- de los ladrones cuando abren la caja fuerte y se encuentran montones de cartas de amor,
- declaraciones imposibles. El jefe de los ladrones se enfadó un poquito, pues la caja pesaba, y
- llevarla a la guarida no era moco de pavo.
- Nuestro hombre vagaba casi moribundo por las calles de su ciudad, con la esperanza de
- encontrar alguna carta, a alguien que le hablara de una gran caja fuerte llena de cartas, perdido
- sin saber ya qué hacer. El jefe ladrón lo que dijo es que aquellas cartas lo que había que hacer
- era quemarlas o tirarlas al río, lo que fuera, pero que desaparecieran de inmediato. Pero el más
- joven de los ladrones era más bueno, y se le ocurrió una gran idea.
- Un día nuestro hombre llegó a casa después de estar buscando toda una tarde, y al abrir el
- buzón ¿Adivina lo que se encontró?... Una carta. Los ladrones habían decidido mandarle las
- cartas tal y como ella se las había mandado, puntualmente cada quince días, por riguroso orden.
- Ahora él resucitaba con la esperanza de revivir aquellos momentos en los que quizá un día leería
- la carta en la que ella diría:
- —“Pronto estaré allí”.
(Disponible en: www.poeticous.com/eduardo-galeano/las-cartas-de-amor-1?locale=es – texto adaptado especialmente para ese examen).
El tiempo verbal de la oración “Oye quedamos el fin de semana” (l. 30) es el:
Qual o tempo verbal para "Los seres humanos somos animales diurnos"?


( ) A sentença “Mañana tengo que ir al supermercado porque no tengo comida por acá.” expressa que essa ação é planejada e, nestes casos, é correto usar o tempo presente do modo indicativo em espanhol.
( ) A sentença “Ojalá no te arrepientas más tarde.” expressa a ideia de que o suposto arrependimento ainda não aconteceu.
( ) A sentença “Esta semana estoy estudiando mucho más.”, contém uma perífrase de gerúndio.
( ) Na sentença “Ojalá haya comprado vino”, não podemos ter certeza absoluta de que este vinho em questão tenha sido comprado.
Assinale a alternativa que apresenta a sequência correta de cima para baixo.