Questões de Concurso
Comentadas sobre tempos verbais do indicativo | tiempos verbales del indicativo (presente, pretérito perfecto simple o compuesto, pretérito imperfecto, pretérito pluscuamperfecto, futuro simple o compuesto) em espanhol
Foram encontradas 103 questões
Texto 2
Continuidad de los parques
Julio Cortázar
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos.
El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas.
Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Fuente: Final de juego, Julio Cortázar, 1956. 1996 Alfaguara.
Texto 1
Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora
Hace
alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un
animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus
espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano
de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda
Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro
(Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos
de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un
depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del
océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos
en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.
El pez
león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es
temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las
poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en
grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...)
Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a
este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el
pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser
humano.
Fue
justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de
Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años
observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por
el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar
mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones.
Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural,
pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.
De esa
forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también
servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y
accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras
de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el
control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran
de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso
son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente,
dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.
Y si
bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de
venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una
campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la
gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos,
fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell,
encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su
forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.
No se
detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más
pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran
un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de
control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la
solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel
central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.
“Nosotros
somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el
presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto
grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que
contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la
Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el
control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.
Los
esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la
Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum
(IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente.
Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios
vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes,
a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro
han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus
esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención,
entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las
hembras están en condiciones de poner millones de huevos.
En una
entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para
entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía
los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos
preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”,
dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre
la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama
no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar
Mediterráneo.
En
Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los
reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en
la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más
compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de
protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak
o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie
de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.
Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios.
Adaptado de
https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html.
Accedido el: 07 mar. 2026.
Texto 1
Cazar, comer y vestir el pez león en Panamá para controlar esta especie invasora
Hace
alrededor de una década, los pescadores del caribe panameño identificaron un
animal inusual en sus redadas diarias: de lejos parecía una flor; de cerca, sus
espinas se asemejaban a una melena. Sin embargo, su aparición llegó de la mano
de la repentina muerte de decenas de otras especies nativas. Así lo recuerda
Marta Machazek de la Unión de Pescadores Artesanales de Bocas del Toro
(Upesabo). Pronto, con ayuda de internet y la experiencia de pescadores vecinos
de Costa Rica, consiguieron identificar el raro espécimen: se trataba de un
depredador, uno tan voraz como bello: el pez león. Una especie originaria del
océano Índico y que desde al menos tres décadas ha venido causando serios líos
en los ecosistemas marítimos del Atlántico y el Caribe americano.
El pez
león (Pterois miles) fue introducido en la región en los años ochenta y es
temido por su naturaleza de depredador rapaz. “Puede reducir las
poblaciones de peces hasta en un 79 % en un plazo de cinco semanas, cazando en
grupos y alimentándose hasta que exterminan todas sus presas en el área. (...)
Y puede estar hasta tres meses sin alimentarse”, explicó a
este diario Keiko Ashida, especialista ambiental del Banco Mundial. Además, el
pez león no tiene un depredador natural, excepto el ser
humano.
Fue
justo en ese detalle en el que se concentraron los pesqueros organizados de
Bocas del Toro, un archipiélago al noroeste de Panamá, donde por años
observaron con frustración cómo sus pargos, jureles o meros eran devorados por
el pez león. “No podíamos quedarnos de manos cruzadas. Empezamos a buscar
mecanismos como, por ejemplo, involucrar al Gobierno para que tomaran acciones.
Mientras, decidimos que si el pez no tiene depredador natural,
pues nosotros lo seríamos”, agrega Machazek.
De esa
forma nació una idea que no solo lograba mantenerlo a raya, sino que también
servía para fortalecer a las comunidades locales: comida gourmet de pez y
accesorios hechos de sus espinas. Luego de asesorarse con comunidades pesqueras
de la región como sus vecinos de Costa Rica —donde desde hace diez años el
control de esta especie se declaró de interés público— o México, se cercioran
de que la carne de pez león es apta para el consumo humano. Lo único venenoso
son sus púas y, si se sazona, es suave y jugoso. Machazek incluso, tímidamente,
dice que le parece mejor que el pargo que se come en la zona.
Y si
bien de entrada no resultó sencillo vender los productos, pues su fama de
venenoso ahuyentaba a la gente, la organización se las ingenió e iniciaron una
campaña de pedagogía con la población local. “Debíamos vencer el temor de la
gente a comerlo. Empezamos con una campaña de degustación, lo procesamos,
fileteamos; la idea era venderlo de manera atractiva”, detalla Ivanía Campbell,
encargada de esa misión. Luego, con los restos de sus aletas, gracias a su
forma y llamativos colores, fabricaron accesorios como aretes y collares.
No se
detuvieron ahí. Insistieron en hacer redadas para capturar los que más
pudiesen, y para que los pescadores se animaran a hacerlo. De hecho, celebran
un torneo de caza anual que, aunque no es una iniciativa nueva en la tarea de
control del pez, en su caso ha sido plenamente autogestionada. De hecho, la
solidaridad y los equipos entre pescadores del Caribe ha jugado un papel
central ante la negligencia estatal para acompañarlos, como cuenta la líder.
“Nosotros
somos vecinos de pesca con Manzanillo, en Costa Rica, y conversando con el
presidente de su asociación allá, y juntos, le apostamos a impulsar un proyecto
grande que no solamente involucrara a nuestras organizaciones, sino que
contemplara otros países afectados”. Así surgió un intercambio que llevó a la
Upesabo a Cozumel, en el Caribe mexicano, que ya tiene un mayor recorrido en el
control de este pez. También se involucraron comunidades de Belice y Honduras.
Los
esfuerzos parecían ir viento en popa, pues lograron un apoyo temporal de la
Alcaldía del municipio de Almirante y de la International Accreditation Forum
(IAF), cuando la pandemia tocó la puerta y el proyecto se detuvo temporalmente.
Aun así, durante esa crisis, el pez león terminó alimentando algunos barrios
vulnerables de Bocas del Toro cuando la comida escaseaba. Los años siguientes,
a medida que el mundo poco a poco superaba aquella crisis, en Bocas del Toro
han ido reactivando las acciones de control. Pero están convencidos de que sus
esfuerzos son insuficientes ante una problemática que requiere mayor atención,
entre otras, por la enorme capacidad de reproducción de esta especie, donde las
hembras están en condiciones de poner millones de huevos.
En una
entrevista con la agencia EFE hace más de una década, el encargado para
entonces de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ya advertía
los problemas que puede traer el crecimiento desaforado del pez león. “Estamos
preocupados porque la disminución de los peces en el Caribe va en aumento”,
dijo en ese momento. Asimismo, advirtió que la ARAP no tenía estadísticas sobre
la presencia de esa especie en el caribe panameño. En pleno 2026, el panorama
no ha cambiado, salvo porque la presencia de esta especie ya llegó hasta el mar
Mediterráneo.
En
Panamá, con los múltiples cambios presidenciales, este tema que, gracias a los
reclamos de comunidades pesqueras y activistas ambientales, empezó a estar en
la mesa, quedó al margen, según alerta Campbell. La situación se hizo aún más
compleja recientemente tras la firma de un decreto que cambió la figura de
protección de varias zonas naturales del país, como el Humedal San San Pond Sak
o la Isla Bastimentos, convirtiéndolas en Parques Naturales y creando una serie
de restricciones para la población vecina, en particular, para los pescadores.
Machazek asegura que esta medida fomenta el crecimiento insostenible del pez león y afecta las acciones para contenerlo, impactando no solo su soberanía alimentaria, sino también los arrecifes de coral. Al no poder usar arpón bajo la nueva normativa — la única forma de cazarlo —, el animal se reproduce sin control. Las comunidades dedicadas ancestralmente a esta práctica han pedido que se modifique el decreto por varias razones. Una disputa aún en curso. Entretanto, en la Upesabo sueñan con reunir los recursos que les permitan acondicionar el centro de acopio, construir un cuarto de procesamiento y formarse para reunir las condiciones para comercializarlo con un registro sanitario oficial en supermercados y otros negocios.
Adaptado de
https://elpais.com/america-futura/2026-03-07/cazar-comer-y-vestir-el-pez-leon-en-panama-para-controlar-esta-especie-invasora.html.
Accedido el: 07 mar. 2026.
Expresiones: Usted hablaba de esa analogía de las hadas que desaparecen cuando dejan de creer en ellas. ¿Qué le estaba pasando para sentir que esa "luz" se apagaba?
AT: La falta de interés, de ilusión y de motivación. Sentía que ya lo ________ hecho todo y que no ________ mucho más que contar.
Seleccione la opción correcta:
Texto para la pregunta
Bicicleta para prevenir el mal de Parkinson
Ejercitarse pedaleando puede ser beneficioso para el tratamiento del párkinson.
Un estudio realizado en las universidades federales de Rio Grande do Norte (UFRN) y Paraná (UFPR), en Brasil, en colaboración con instituciones británicas, mapeó la actividad cerebral de 24 adultos sanos sobre una bicicleta fija de ergometría.
Los resultados muestran que el estímulo sensorial mientras se pedalea, sobre todo cuando se hace con los ojos cerrados, provoca una mayor organización de la actividad neuronal, una capacidad que habitualmente se ve reducida por las enfermedades neurodegenerativas.
"Lo que se ha demostrado en los experimentos es que los efectos del pedaleo son similares a la medicación en los pacientes con párkison", explica el neurocientífico John Fontenele Araújo, de la UFRN. Con el avance de las investigaciones, quizá sea posible combinar la medicación y el ciclismo, con el beneficio adicional de reducir el sedentarismo.
Según Fontenele Araújo, una nueva fase de los estudios incluirá pruebas similares en pacientes con párkinson sumándole una caminata previa y posterior al pedaleo.
Otro paso consistirá en la inclusión de un ambiente de realidad virtual durante el ejercicio en la bicicleta
(PLOS ONE, octubre). (revistapesquisa.fapesp.br/ edición 345, nov de 2024)
Laura: Fernando, ¿a ti te gusta viajar?
Fernando: Me encanta. Si ________ dinero, viajaría por todos los países de Latinoamérica.
Seleccione la opción correcta:
Considere los textos a seguir para contestar la pregunta:
TEXTO 1
Cuando los ángeles lloran
Música de Maná
A chico Méndez lo ___________ (matar -ellos)
Era un defensor y un ángel
De toda la amazonia
El murió a sangre fría
Lo sabía Collor de Melo
Y también la policía
Cuando los ángeles lloran
Lluvia cae sobre la aldea
Lluvia sobre el campanario
Pues alguien murió
Un ángel ___________ (caer - él)
Un ángel murió
Un ángel ___________ (irse - él)
Y no volverá
(Instrumental)
Disponible en:
<https://www.musixmatch.com/lyrics/Man%C3%A1/
Cuando-los-%C3%A1ngeles-lloran>
Accedido en: 24 sep. 2024.
TEXTO 2
El legado del activista medioambiental que sigue resonando 32 años después de su asesinato
Francisco Alves Mendes Filho, más conocido como Chico Mendes (Xapuri, Acre, Brasil, 1944) fue uno de los que más alto denunció que la Amazonía estaba siendo masacrada.
(…)
En los setenta se convirtió en uno de los líderes más importantes de la lucha pacífica contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales, hasta que fue asesinado a finales de 1988, frente a la puerta de su casa. Hoy, más de tres décadas después, sus compañeros y los indígenas siguen sus pasos.
MAHTANI, Noor. El legado del activista
medioambiental que sigue resonando 32 años después
de su asesinato. El País: Madrid, 2020.
Disponible en: <https://elpais.com/planetafuturo/2020-10-25/el-legado-del-activistamedioambiental-que-sigue-resonando-32-anosdespues-de-su-asesinato.html>
Accedido en: 24 sep. 2024.
Al llevar en cuenta que la canción aborda sobre una acción pasada (la muerte de Chico Mendes), ocurrida en un tiempo puntual y acabado (RAE, 2010), elige la alternativa que completa correcta y respectivamente los huecos presentes en la letra de la música Cuando los ángeles lloran, a partir de los verbos y personas del discurso indicados entre paréntesis:
Lea el texto a continuación para contestar la pregunta:
EL ESPAÑOL: UNA LENGUA VIVA. INFORME 2023
Informe elaborado por David Fernández Vítores, dirigido y coordinado por la Dirección Académica del Instituto Cervantes.
El informe de este año constata una vez más la pujanza demográfica de un idioma que roza ya los 600 millones de usuarios potenciales. El 7,5 % de la población mundial puede comunicarse actualmente en español, con distinto grado de competencia en el idioma: casi 500 millones de personas lo hablan como lengua nativa y alrededor de 100 lo tienen como segunda lengua o lo están aprendiendo. Después del chino mandarín, el español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes y la cuarta si se incluyen todos los niveles de conocimiento del idioma, solo por detrás del inglés, el chino mandarín y el hindi.
Desde un punto de vista puramente cuantitativo, la comunidad hispanohablante global ha experimentado en el último año una expansión cercana a los 3,4 millones de miembros. El principal responsable de este avance es de nuevo su grupo de hablantes nativos, seguido a gran distancia de aquel que tiene una competencia limitada en el idioma. Con todo, la cifra de crecimiento este año es ligeramente inferior a la registrada en 2022.
Varios factores ayudan a explicar este incremento más modesto en 2023. El primero es de carácter coyuntural y está directamente relacionado con la pandemia, que golpeó al área hispánica con especial virulencia. (…)
Por último, otro elemento que también ha influido en un menor crecimiento ha sido el comportamiento del grupo de aprendices de español como lengua extranjera, que muestra tendencias divergentes según el ámbito geográfico de que se trate. Si las cifras en Europa hablan de un auge en la enseñanza de español y de cómo este idioma está desplazando gradualmente al francés como segunda lengua extranjera en casi todos los niveles educativos, la situación es bien distinta en Brasil, que acusa intensamente los efectos de la eliminación en 2017 de la oferta obligatoria de la lengua española introducida con la denominada Lei do español la década anterior. Y aunque es cierto que algunas iniciativas legislativas puestas en marcha en varios estados brasileños para intentar revertir esta situación han disfrutado de un éxito relativo, ninguna ha logrado frenar la merma de más de un millón de alumnos que se ha producido desde entonces.
(VÍTORES, David Fernández. El español: una lengua viva. Informe 2023. In: Centro Virtual Cervantes.
Disponible en: < https://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_23/informes_ic/p06.htm> Accedido en: 18 sep. 2024.)
Sobre el uso del pretérito perfecto compuesto en el texto (presente en: ha experimentado - líneas 9 y 10, ha influido y ha sido - línea 17, han disfrutado y ha logrado - línea 26 y se ha producido - línea 27), escribe verdadero (V) o falso (F) para las siguientes afirmaciones:
( ) Se utiliza el pretérito perfecto compuesto para hablar de acciones ya terminadas, pero en un periodo de tiempo que todavía no ha acabado.
( ) El pretérito perfecto compuesto puede referirse a acciones, procesos o estados que se inician en el pasado y que se prolongan hasta el presente.
( ) El pretérito perfecto compuesto hace referencia a acciones o situaciones puntuales ya acabadas en el pasado, sin mantener relación con el presente.
( ) Se utiliza el pretérito perfecto compuesto para hablar de situaciones, procesos o acciones pasadas, sin que se especifique el momento.
La secuencia correcta, de arriba hacia abajo, es:
Comprobar la alternativa exacta:
(__)El verbo "ser" se usa para describir estados temporales, como en "Estoy cansado".
(__)El verbo "estar" se utiliza para indicar localizaciones temporales, como en "Estoy en casa".
(__)El verbo "tener" puede utilizarse en expresiones idiomáticas, como en "Tengo frío".
(__)El verbo "ser" se usa para identificar profesiones, como en "Soy profesora".
La secuencia correcta es: