Questões de Concurso Sobre espanhol

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Q3051584 Espanhol
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Según el texto, la forma de tener una alimentación saludable sin problemas con la comida chatarra es:
Alternativas
Q3051583 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.” (12º§) Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por los términos abajo, EXCEPTO:
Alternativas
Q3051582 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado […]” (8º§). Él fue utilizado para indicar que los sabores NO son:
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Q3051581 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Los heterogenéricos son sustantivos que, en el español y el portugués, presentan diferencias de género gramatical. Los términos abajo son ejemplos de palabras heterogenéricas, EXCEPTO:
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Q3051580 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero [...]” (18º§) Son palabras que podrían sustituirlo, sin cambio de sentido, EXCEPTO:
Alternativas
Q3051579 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Es correcto decir que:
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Tras leer el texto, se puede decir que son comidas chatarras, EXCEPTO:
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
La pregunta en el título fue suscitada por:
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen cuatro sinónimos para distintos significados del término “rico”. El que podría sustituir, sin cambio de sentido, su ocurrencia en “Huele rico” (4º§) está en:
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Q3051575 Espanhol
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Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato […]” (5º§). Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por:
Alternativas
Q3051574 Espanhol
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Abajo, se disponen posibles significados para el verbo “saber”. El significado que corresponde al término en su uso en el título del texto está en:
Alternativas
Q3051573 Espanhol
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

     Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
      Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
    “¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

      Huele rico
      “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
     El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
     Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
    “Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
   El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

    ¿Y las gaseosas?
   Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
   O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
   Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
   “El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
     Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
    Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

    El aspecto psicológico
   “Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
    “Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
     Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
     “Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
     Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
    “Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
El término “chatarra” en el título se usa para describir la comida como siendo:
Alternativas
Q3038703 Espanhol
“Tu vida me pertenece”, la primera telenovela de la historia que hace 60 años encendió nuestra pasión

        Fue la primera telenovela latinoamericana. Se empezó a transmitir en Brasil en diciembre de 1951 y mostró el primer beso en vivo de la televisión brasileña. Además, fue la pionera de un género que hoy genera millones de dólares en todo el mundo.
        “No pensé que llegaría a ser tan importante”, recuerda la actriz Vida Alves.
        “Creí que iba a ser algo sencillo, interesante, bonito pero no de tal relevancia. Para mí, era sólo un trabajo.”
        La estrella de televisión brasileña, ahora con más de 80 años de vida y algo frágil, rememora con modestia y orgullo su parte en la revolución televisiva brasileña.
       A principios de la década de los 50, Vida era una joven actriz en la ciudad de São Paulo y la primera estación de televisión – TV Tupi – acababa de lanzarse.
        “El primer programa era una especie de mezcla de todo: todos los géneros, todos los programas, todas las atracciones: eso era TV Tupi. Y ahí fue donde fui a trabajar, por suerte.”
        “Todo era muy básico. Todo el equipo técnico tenía que ser importado de Estados Unidos y todos los programas eran transmitidos desde los estudios en vivo”, le cuenta a la BBC desde Rio de Janeiro Mauro Alencar, escritor y asesor de televisión y telenovelas.
        “Algunas de las grandes tiendas de la ciudad ponían televisiones en sus vitrinas para que la gente pudiera ver los programas y ese nuevo aparato. Era algo totalmente ajeno, como de otro planeta”, explica.
          Desde los años 30, las compañías de jabón estadounidenses habían financiado las radionovelas – de hay en nombre en inglés soap (jabón) operas – para venderle sus productos a las amas de casa.
            A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.
        En América Latina, cuando TV Tupi empezó en 1950, presentaba adaptaciones de teatro clásico, como las obras de Shakespeare.
        Ese tipo de teleteatro era una manera barata de llenar espacio, como recuerda Vida Alvez, y era popular entre la audiencia.
            “Las obras de teatro televisadas eran el trabajo más importante en la TV en esa época. Era producciones grandiosas que se filmaban los domingos. Las hacían prestándole mucha atención a los detalles. Había un gran teatro en la ciudad con más de 300 sillas y todos se llenaban con hasta 400 personas.”
        “Era la principal atracción del barrio”, cuenta la actriz.

(Disponible en:<https://www.bbc.com/mundo/articles/c19gzz70ndno> . Acceso el: 14/10/2023. Adaptado.)
Considere los términos subrayados: “A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.” (10º§) Es correcto decir que, por pequeña pantalla, el texto se refiere al (a la):
Alternativas
Q3038702 Espanhol
“Tu vida me pertenece”, la primera telenovela de la historia que hace 60 años encendió nuestra pasión

        Fue la primera telenovela latinoamericana. Se empezó a transmitir en Brasil en diciembre de 1951 y mostró el primer beso en vivo de la televisión brasileña. Además, fue la pionera de un género que hoy genera millones de dólares en todo el mundo.
        “No pensé que llegaría a ser tan importante”, recuerda la actriz Vida Alves.
        “Creí que iba a ser algo sencillo, interesante, bonito pero no de tal relevancia. Para mí, era sólo un trabajo.”
        La estrella de televisión brasileña, ahora con más de 80 años de vida y algo frágil, rememora con modestia y orgullo su parte en la revolución televisiva brasileña.
       A principios de la década de los 50, Vida era una joven actriz en la ciudad de São Paulo y la primera estación de televisión – TV Tupi – acababa de lanzarse.
        “El primer programa era una especie de mezcla de todo: todos los géneros, todos los programas, todas las atracciones: eso era TV Tupi. Y ahí fue donde fui a trabajar, por suerte.”
        “Todo era muy básico. Todo el equipo técnico tenía que ser importado de Estados Unidos y todos los programas eran transmitidos desde los estudios en vivo”, le cuenta a la BBC desde Rio de Janeiro Mauro Alencar, escritor y asesor de televisión y telenovelas.
        “Algunas de las grandes tiendas de la ciudad ponían televisiones en sus vitrinas para que la gente pudiera ver los programas y ese nuevo aparato. Era algo totalmente ajeno, como de otro planeta”, explica.
          Desde los años 30, las compañías de jabón estadounidenses habían financiado las radionovelas – de hay en nombre en inglés soap (jabón) operas – para venderle sus productos a las amas de casa.
            A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.
        En América Latina, cuando TV Tupi empezó en 1950, presentaba adaptaciones de teatro clásico, como las obras de Shakespeare.
        Ese tipo de teleteatro era una manera barata de llenar espacio, como recuerda Vida Alvez, y era popular entre la audiencia.
            “Las obras de teatro televisadas eran el trabajo más importante en la TV en esa época. Era producciones grandiosas que se filmaban los domingos. Las hacían prestándole mucha atención a los detalles. Había un gran teatro en la ciudad con más de 300 sillas y todos se llenaban con hasta 400 personas.”
        “Era la principal atracción del barrio”, cuenta la actriz.

(Disponible en:<https://www.bbc.com/mundo/articles/c19gzz70ndno> . Acceso el: 14/10/2023. Adaptado.)
Conforme el texto, se puede afirmar que, EXCEPTO:
Alternativas
Q3038701 Espanhol
“Tu vida me pertenece”, la primera telenovela de la historia que hace 60 años encendió nuestra pasión

        Fue la primera telenovela latinoamericana. Se empezó a transmitir en Brasil en diciembre de 1951 y mostró el primer beso en vivo de la televisión brasileña. Además, fue la pionera de un género que hoy genera millones de dólares en todo el mundo.
        “No pensé que llegaría a ser tan importante”, recuerda la actriz Vida Alves.
        “Creí que iba a ser algo sencillo, interesante, bonito pero no de tal relevancia. Para mí, era sólo un trabajo.”
        La estrella de televisión brasileña, ahora con más de 80 años de vida y algo frágil, rememora con modestia y orgullo su parte en la revolución televisiva brasileña.
       A principios de la década de los 50, Vida era una joven actriz en la ciudad de São Paulo y la primera estación de televisión – TV Tupi – acababa de lanzarse.
        “El primer programa era una especie de mezcla de todo: todos los géneros, todos los programas, todas las atracciones: eso era TV Tupi. Y ahí fue donde fui a trabajar, por suerte.”
        “Todo era muy básico. Todo el equipo técnico tenía que ser importado de Estados Unidos y todos los programas eran transmitidos desde los estudios en vivo”, le cuenta a la BBC desde Rio de Janeiro Mauro Alencar, escritor y asesor de televisión y telenovelas.
        “Algunas de las grandes tiendas de la ciudad ponían televisiones en sus vitrinas para que la gente pudiera ver los programas y ese nuevo aparato. Era algo totalmente ajeno, como de otro planeta”, explica.
          Desde los años 30, las compañías de jabón estadounidenses habían financiado las radionovelas – de hay en nombre en inglés soap (jabón) operas – para venderle sus productos a las amas de casa.
            A mediados de 1940, las primeras telenovelas aparecieron en la pequeña pantalla en EE.UU.
        En América Latina, cuando TV Tupi empezó en 1950, presentaba adaptaciones de teatro clásico, como las obras de Shakespeare.
        Ese tipo de teleteatro era una manera barata de llenar espacio, como recuerda Vida Alvez, y era popular entre la audiencia.
            “Las obras de teatro televisadas eran el trabajo más importante en la TV en esa época. Era producciones grandiosas que se filmaban los domingos. Las hacían prestándole mucha atención a los detalles. Había un gran teatro en la ciudad con más de 300 sillas y todos se llenaban con hasta 400 personas.”
        “Era la principal atracción del barrio”, cuenta la actriz.

(Disponible en:<https://www.bbc.com/mundo/articles/c19gzz70ndno> . Acceso el: 14/10/2023. Adaptado.)
Considere el habla de la actriz Vida Alves: “Creí que iba a ser algo sencillo, interesante, bonito pero no de tal relevancia.” (3º§). Las palabras que se enumeran a continuación podrían, sin cambiar su significado, sustituir los adjetivos mencionados por la actriz, EXCEPTO:
Alternativas
Q3014889 Espanhol
¿En qué situación utilizamos el lenguaje coloquial?
Alternativas
Q3014888 Espanhol

Lea la tirita del argentino Quino y conteste lo que se pide.



Imagem associada para resolução da questão


Fuente: https://twitter.com/MafaldaQuotes/status/1267525050040754176 (adaptada)


La conversación entre Mafalda y sus amigos...



Alternativas
Q3014887 Espanhol
Lea la frase y haga lo que pide a continuación:

“Si el hombre cuida la naturaleza _______ más salud”.

La forma verbal que completa correctamente el hueco es:
Alternativas
Q2591315 Espanhol
Leia o texto a seguir.

Diversidad lingüístico-cultural e interculturalismo en la escuela andaluza: Un análisis de políticas educativas
Ello es así también en el caso de Andalucía, de España, en lo relativo a esta cuestión: redactados de leyes, políticas y planes recogen unas definiciones de “Educación Intercultural” acordes con la idea de un intercambio igualitario entre los distintos grupos implicados que no segrega, pero no llegan a implementarse como tal. Y el profesorado lleva tiempo demandando mayores recursos y formación para atender de manera adecuada la realidad a la que se enfrenta todos los días. Los objetivos propuestos por las instancias gubernamentales del contexto estudiado son bastante ambiciosos, loables si se quiere, justos si tomamos conciencia de la composición actual de población. Pero, como se ha mostrado a lo largo del texto, no basta con la formulación teórica de unos objetivos si la traducción práctica de los mismos apunta justamente en dirección contraria; o si no se consideran de manera adecuada las demandas de quienes, en definitiva, están atendiendo en la escuela día a día estas diversidades. Es necesario por ello impulsar proyectos educativos verdaderamente plurilingües – asentados en un conocimiento efectivo de la diversidad en términos lingüísticos, pero que no olvide las otras dimensiones de la misma – que den respuesta a los contextos concretos en los que se aplican y a las heterogeneidades específicas que estos albergan.

OLMOS ALCARAZ, Antonia. Diversidad lingüístico-cultural e interculturalismo en la escuela andaluza: un análisis de políticas educativas. RELIEVE - Revista Electrónica de Investigación y Evaluación Educativa, v. 22, n. 2, 2016. Disponível em: <https://doi.org/10.7203/relieve.22.2.6832> . Acesso em: 26 mai. 2024.


O parágrafo faz parte de um artigo que mostra a diversidade linguística dos estudantes na escola andaluza, produto dos movimentos migratórios internacionais. No parágrafo, ao se comentar a legislação e as políticas da Educação Intercultural frisa-se que elas
Alternativas
Q2591311 Espanhol
Texto 3


Dialectología hispánica de los Estados Unidos


¿Pero es posible una dialectología hispánica en un territorio donde el español no es lengua oficial? ¿Cómo pueden existir dialectos del español en un país que habla inglés y que ha llevado a la lengua inglesa a unas cotas de universalidad jamás alcanzada por ninguna otra lengua? Pues, por extrañas que parezcan las condiciones, tal cosa es posible. Para centrar los conceptos fundamentales, aclaremos que, al hablar de “dialectología”, nos referimos tanto al tratado de los dialectos como a su disposición y caracterización en un territorio determinado y, al hablar de “dialectos”, nos referimos a las manifestaciones que una lengua natural adopta en un territorio determinado. La lengua española reúne en los Estados Unidos las condiciones necesarias para ofrecer una dialectología, condiciones que podrían resumirse de este modo: a) existencia de una comunidad estable de hablantes; b) asociación de conjuntos de rasgos lingüísticos a determinados ámbitos geográficos; c) presencia pública y social de la lengua; d) configuración de unas actitudes lingüísticas propias de la comunidad. Siendo así, las circunstancias de uso del español en los Estados Unidos tendrían puntos en común con las del resto de los territorios hispanohablantes. Sin embargo, hay un factor que confiere personalidad propia a la situación estadounidense, un factor que determina y supedita las condiciones en que el español se manifiesta: la convivencia con la lengua inglesa. El inglés condiciona el perfil de las comunidades en que se utiliza el español, injiere en sus rasgos lingüísticos, afecta a su presencia pública y tercia sobre las actitudes lingüísticas de los hispanohablantes. En realidad, no es posible hacer una dialectología hispánica de ese país omitiendo la presencia social y lingüística del inglés.


MORENO FERNÁNDEZ, Francisco. Dialectología hispánica de los Estados Unidos. In: LÓPEZ MORALES, Humberto (Org.). Enciclopedia del español en los Estados Unidos: anuario del Instituto Cervantes. Madrid: Instituto Cervantes-Santillana, 2008. p. 200-221. Disponível em:<https://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_08/pdf/espanol02.pdf> . Acesso em: 24 mai. 2024.
O futuro da língua espanhola nos Estados Unidos estará intimamente ligado às condições sociais em que se desenvolvam os seus falantes. Essas condições junto ao convívio com a língua inglesa acabarão determinando
Alternativas
Respostas
1701: D
1702: C
1703: B
1704: B
1705: A
1706: C
1707: B
1708: B
1709: B
1710: B
1711: A
1712: B
1713: C
1714: D
1715: C
1716: B
1717: A
1718: C
1719: D
1720: A