Questões de Concurso Sobre espanhol
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Texto para la cuestione.
Guanajuato, «más cervantina que Castilla»
A más de 9.000 kilómetros de distancia de aquellos molinos que retrató Cervantes en El Quijote, en la otra orilla de ese Océano Atlántico que el escritor nunca pudo cruzar, hay una ciudad que lleva sesenta y cuatro años rindiéndole tributo. Guanajuato, la capital cervantina de América tal como la calificó la UNESCO, comenzó hace seis décadas a transformarse de la mano de los Entremeses, «hasta convertirse en un lugar más cervantino que la propia Castilla», resalta el historiador teatral mexicano Edgar Ceballos. Una obra que aún sigue representándose en sus calles y que impulsó la creación del Festival Cervantino, uno de los eventos interartísticos más destacados de América Latina.
La hermandad entre la ciudad y el escritor vivirá una auténtica eclosión el próximo mes de octubre cuando el Festival dedique su 44.a edición a este genio de las letras. Una relación que comenzó gracias a Enrique Ruelas (1913-1987), un catedrático y director de teatro que en 1952 trasladó a Guanajuato los Entremeses sin imaginar la trascendencia que la obra tendría para esta ciudad minera del centro de México. La acercó al pueblo al representarla en la vía pública e involucrar en ella a un gran número de guanajuatenses de las más diversas clases sociales. Aquella función marcó así un punto de inflexión en el vínculo que esta urbe mantenía con los escenarios y, de hecho, sesenta y cuatro años después, sigue programándose y atrayendo a un gran número de visitantes
«A Ruelas se le ocurrió enlazar varios entremeses y añadirle un prólogo y un epílogo. Seleccionó una plazuela e invitó a todos los habitantes a vestirse al estilo del siglo XVI. El día del estreno fue impresionante. Resultó algo inédito. Se apagaron las luces y empezaron a deambular medio centenar de personas con trajes propios de esa época», comenta Ceballos, autor de una biografía sobre Ruelas.
Políticos, jueces, diputados,… Hasta el propio rector de la Universidad de Guanajuato participó en los Entremeses interpretando a Don Quijote de La Mancha. Pero no solo la élite universitaria y política de la ciudad se unió al evento. También carniceros, obreros o albañiles tuvieron su papel en estas representaciones que supusieron el despertar turístico de la ciudad. Una obra que impulsó la economía, fue un instrumento de cohesión social y convirtió a Guanajuato en una urbe cervantina.
Fundador de la escuela de teatro en la Nacional Preparatoria y del Teatro Universitario de Guanajuato, Ruelas no solo trasladó a la calle los Entremeses. Un caballero de Olmedo de Lope de Vega o Yerma de García Lorca fueron otras de las obras que este director representó en espacios naturales. Consiguió acercar así el teatro a la gente y en concreto la obra de Cervantes hasta lograr que Guanajuato se convirtiera en un destino cultural de México. Una labor en la que también tuvo un papel determinante Eulalio Ferrer, un exiliado español que se refugió en México y trajo a esta ciudad su colección sobre el escritor. Fundó el Museo Iconográfico del Quijote y creó el Coloquio Cervantino, un encuentro de escritores y expertos de la obra de Cervantes que aún hoy se sigue celebrando.
«Hay dos figuras que convierten a Guanajuato en una ciudad cervantina. Una es Enrique Ruelas y la otra es Eulalio Ferrer. La combinación de ambos hace que el escritor esté tan vivo en esta ciudad, cuya fisonomía es tan cercana a una ciudad del Quijote en particular y de Cervantes en general», ha asegurado el director del Cervantino, Jorge Volpi.
Los coloquios y los entremeses cervantinos que ambos trajeron a esta ciudad serán parte de los actos del festival que esta edición está dedicada al autor de El Quijote. Regresa así este certamen a sus orígenes y recuerda al escritor que impulsó su nacimiento. El Cervantino se jacta este año de celebrar el mayor de los homenajes del planeta a este autor y, de hecho, como aseguró el propio Volpi en la presentación del programa, aspira a convertir a Guanajuato en la capital cervantina del mundo durante el mes de octubre.
El País, julio/2016 (con adaptaciones).
En la primera escenificación de Entremeses,
los actores representaron la obra dentro del teatro de la ciudad.
Texto para la cuestione.
Guanajuato, «más cervantina que Castilla»
A más de 9.000 kilómetros de distancia de aquellos molinos que retrató Cervantes en El Quijote, en la otra orilla de ese Océano Atlántico que el escritor nunca pudo cruzar, hay una ciudad que lleva sesenta y cuatro años rindiéndole tributo. Guanajuato, la capital cervantina de América tal como la calificó la UNESCO, comenzó hace seis décadas a transformarse de la mano de los Entremeses, «hasta convertirse en un lugar más cervantino que la propia Castilla», resalta el historiador teatral mexicano Edgar Ceballos. Una obra que aún sigue representándose en sus calles y que impulsó la creación del Festival Cervantino, uno de los eventos interartísticos más destacados de América Latina.
La hermandad entre la ciudad y el escritor vivirá una auténtica eclosión el próximo mes de octubre cuando el Festival dedique su 44.a edición a este genio de las letras. Una relación que comenzó gracias a Enrique Ruelas (1913-1987), un catedrático y director de teatro que en 1952 trasladó a Guanajuato los Entremeses sin imaginar la trascendencia que la obra tendría para esta ciudad minera del centro de México. La acercó al pueblo al representarla en la vía pública e involucrar en ella a un gran número de guanajuatenses de las más diversas clases sociales. Aquella función marcó así un punto de inflexión en el vínculo que esta urbe mantenía con los escenarios y, de hecho, sesenta y cuatro años después, sigue programándose y atrayendo a un gran número de visitantes
«A Ruelas se le ocurrió enlazar varios entremeses y añadirle un prólogo y un epílogo. Seleccionó una plazuela e invitó a todos los habitantes a vestirse al estilo del siglo XVI. El día del estreno fue impresionante. Resultó algo inédito. Se apagaron las luces y empezaron a deambular medio centenar de personas con trajes propios de esa época», comenta Ceballos, autor de una biografía sobre Ruelas.
Políticos, jueces, diputados,… Hasta el propio rector de la Universidad de Guanajuato participó en los Entremeses interpretando a Don Quijote de La Mancha. Pero no solo la élite universitaria y política de la ciudad se unió al evento. También carniceros, obreros o albañiles tuvieron su papel en estas representaciones que supusieron el despertar turístico de la ciudad. Una obra que impulsó la economía, fue un instrumento de cohesión social y convirtió a Guanajuato en una urbe cervantina.
Fundador de la escuela de teatro en la Nacional Preparatoria y del Teatro Universitario de Guanajuato, Ruelas no solo trasladó a la calle los Entremeses. Un caballero de Olmedo de Lope de Vega o Yerma de García Lorca fueron otras de las obras que este director representó en espacios naturales. Consiguió acercar así el teatro a la gente y en concreto la obra de Cervantes hasta lograr que Guanajuato se convirtiera en un destino cultural de México. Una labor en la que también tuvo un papel determinante Eulalio Ferrer, un exiliado español que se refugió en México y trajo a esta ciudad su colección sobre el escritor. Fundó el Museo Iconográfico del Quijote y creó el Coloquio Cervantino, un encuentro de escritores y expertos de la obra de Cervantes que aún hoy se sigue celebrando.
«Hay dos figuras que convierten a Guanajuato en una ciudad cervantina. Una es Enrique Ruelas y la otra es Eulalio Ferrer. La combinación de ambos hace que el escritor esté tan vivo en esta ciudad, cuya fisonomía es tan cercana a una ciudad del Quijote en particular y de Cervantes en general», ha asegurado el director del Cervantino, Jorge Volpi.
Los coloquios y los entremeses cervantinos que ambos trajeron a esta ciudad serán parte de los actos del festival que esta edición está dedicada al autor de El Quijote. Regresa así este certamen a sus orígenes y recuerda al escritor que impulsó su nacimiento. El Cervantino se jacta este año de celebrar el mayor de los homenajes del planeta a este autor y, de hecho, como aseguró el propio Volpi en la presentación del programa, aspira a convertir a Guanajuato en la capital cervantina del mundo durante el mes de octubre.
El País, julio/2016 (con adaptaciones).
Ruelas
representó, al aire libre, obras de otros autores.
Texto para la cuestione.
Koolhaas: la lucha del mejor arquitecto del mundo
Lo ves y sabes que se trata de un tipo duro. Alto. Flaco de huesos por fuera. Los hombros a ratos muy juntos, como generando un check point para proteger la cabeza. Y ésta pelada, bruñida por muchos insomnios y una existencia en aviones, con algunas puntas de pelo cano que le asoman por la rampa de los parietales. A ratos parece un molde de Gargamel, con nariz de pico de quetzal y los ojos azules y listísimos que todo lo cuestionan con ansiedad analítica, apoyados en un sillar de ojeras. Camina impulsado por un cierto vaivén de gigantón que carga la espalda hacia delante. Podría parecer que está totalmente loco. O que es inmensamente cuerdo. O nada de todo esto y sencillamente alguien que piensa de otro modo armando ideas con materiales que nadie sospecha que sirven también para lo que él hace. Representa al arquitecto global de las dos últimas décadas, el teórico más influyente de la arquitectura contemporánea. Camadas de estudiantes lo adoran como a un buda sin grasa y atienden sus desafíos como quien aguarda el Juicio Final. Tiene modales de filósofo que se escapa por las costuras de las teorías y a veces habla de hormigones prensados y otras del espliego, del campo.
No empezó pensando en cómo levantar edificios emblemáticos, sino que casi aún de arrapiezo las mejores descargas le llegaron ejerciendo el periodismo cultural. Entrevistó a Fellini para el Haagse Post de Ámsterdam, semanario en el que trabajaba. Tenía veintiún años. Poco después publicó otra conversación con Le Corbusier. Considera estas páginas dos de sus ochomiles. Entendía el periódico como una arquitectura. Y lo amaba casi tanto como al cine, que era entonces la otra mitad de su pasión. Formó parte del colectivo 1,2,3 Group, donde Rem Koolhaas especulaba con revoluciones y saltos al vacío junto a cinco amigos. Llegaron a rodar una película, The White Slave, y como guionista casi abre mercado con un trabajo que le contrató el director Russ Meyer, aunque no se llegó a rodar. Algo parecido a un guion de porno blando. Y cuando todo apuntaba con claridad hacia el cine, pegó un volantazo, marchó a Londres y se matriculó en la Architectural Association, donde estudió cinco años. La culpa de abandonar los rodajes por la arquitectura fue de un viaje a Moscú en 1967. Allí descubrió el diseño futurista y la utopía constructiva soviética de la década de los 20. Se le disparó la sangre a la cabeza
«Sigo siendo un periodista. Es una condición que no he querido ni he podido perder». Lo del periodismo lo repite en la conversación varias veces. Le debe mucho al oficio. Sabe manejar sus propios titulares. Sabe editorializar su talento. Sabe resumir. Sabe encantar. Sabe partirse y negociar la otra mitad. Es un tipo al que la arquitectura le permite enredarse en discusiones complejísimas que trascienden la arquitectura. Ahora la política centra buena parte de sus preocupaciones, las consecuencias del Brexit para Europa y Gran Bretaña, la alarma de que su país, Holanda, asuma el mismo atajo... Y en décimas de segundo habla de la belleza de los tractores computarizados, de las bondades del paisaje, del sistema de ventilación de un rascacielos en el Golfo Pérsico y de la hermosa armonía que da sentido al caos de las megaurbes de Asia.
«La política es una de mis máximas preocupaciones. Nunca me ha interesado tanto dar forma a algo como saber que ese algo es una manera de intervención en la sociedad. Estamos tan convencidos de que nuestro sistema de valores es el correcto que ya no sabemos acercarnos a otros ámbitos que exigen códigos distintos a los nuestros para entablar una negociación. Hasta ahora no hemos sabido más que pactar con nosotros mismos». En la entrevista no hay cortesías. Todo va rápido y sin rodeos. No es un hombre que entre en la categoría de los inofensivos.
«A Rem le gusta la incertidumbre. Rem ha cambiado tres veces el horario de su vuelo en esta misma mañana. Rem es impredecible». Son algunas de las frases más repetidas en los quince días previos al encuentro que mantuvo con PAPEL durante su fugaz estancia en España como estrella mundial del IV Congreso Internacional de Arquitectura que organiza la Fundación Arquitectura y Sociedad en Pamplona. «Rem es difícil. Rem no sonríe nunca. Rem, si accede, sólo podrá atenderte diez minutos. Rem. Rem. Rem». Para llegar a Koolhaas hay que aceptar que la línea recta no es la distancia más corta entre dos puntos. Para algo es un exvoto de la ultramodernidad y sabe desplegar la penumbra de los talentos contradictorios. Tiene desde el año 2000 el Premio Pritzker.
El Mundo (con adaptaciones).
La entrevista
se realizó durante quince días.
Texto para la cuestione.
Koolhaas: la lucha del mejor arquitecto del mundo
Lo ves y sabes que se trata de un tipo duro. Alto. Flaco de huesos por fuera. Los hombros a ratos muy juntos, como generando un check point para proteger la cabeza. Y ésta pelada, bruñida por muchos insomnios y una existencia en aviones, con algunas puntas de pelo cano que le asoman por la rampa de los parietales. A ratos parece un molde de Gargamel, con nariz de pico de quetzal y los ojos azules y listísimos que todo lo cuestionan con ansiedad analítica, apoyados en un sillar de ojeras. Camina impulsado por un cierto vaivén de gigantón que carga la espalda hacia delante. Podría parecer que está totalmente loco. O que es inmensamente cuerdo. O nada de todo esto y sencillamente alguien que piensa de otro modo armando ideas con materiales que nadie sospecha que sirven también para lo que él hace. Representa al arquitecto global de las dos últimas décadas, el teórico más influyente de la arquitectura contemporánea. Camadas de estudiantes lo adoran como a un buda sin grasa y atienden sus desafíos como quien aguarda el Juicio Final. Tiene modales de filósofo que se escapa por las costuras de las teorías y a veces habla de hormigones prensados y otras del espliego, del campo.
No empezó pensando en cómo levantar edificios emblemáticos, sino que casi aún de arrapiezo las mejores descargas le llegaron ejerciendo el periodismo cultural. Entrevistó a Fellini para el Haagse Post de Ámsterdam, semanario en el que trabajaba. Tenía veintiún años. Poco después publicó otra conversación con Le Corbusier. Considera estas páginas dos de sus ochomiles. Entendía el periódico como una arquitectura. Y lo amaba casi tanto como al cine, que era entonces la otra mitad de su pasión. Formó parte del colectivo 1,2,3 Group, donde Rem Koolhaas especulaba con revoluciones y saltos al vacío junto a cinco amigos. Llegaron a rodar una película, The White Slave, y como guionista casi abre mercado con un trabajo que le contrató el director Russ Meyer, aunque no se llegó a rodar. Algo parecido a un guion de porno blando. Y cuando todo apuntaba con claridad hacia el cine, pegó un volantazo, marchó a Londres y se matriculó en la Architectural Association, donde estudió cinco años. La culpa de abandonar los rodajes por la arquitectura fue de un viaje a Moscú en 1967. Allí descubrió el diseño futurista y la utopía constructiva soviética de la década de los 20. Se le disparó la sangre a la cabeza
«Sigo siendo un periodista. Es una condición que no he querido ni he podido perder». Lo del periodismo lo repite en la conversación varias veces. Le debe mucho al oficio. Sabe manejar sus propios titulares. Sabe editorializar su talento. Sabe resumir. Sabe encantar. Sabe partirse y negociar la otra mitad. Es un tipo al que la arquitectura le permite enredarse en discusiones complejísimas que trascienden la arquitectura. Ahora la política centra buena parte de sus preocupaciones, las consecuencias del Brexit para Europa y Gran Bretaña, la alarma de que su país, Holanda, asuma el mismo atajo... Y en décimas de segundo habla de la belleza de los tractores computarizados, de las bondades del paisaje, del sistema de ventilación de un rascacielos en el Golfo Pérsico y de la hermosa armonía que da sentido al caos de las megaurbes de Asia.
«La política es una de mis máximas preocupaciones. Nunca me ha interesado tanto dar forma a algo como saber que ese algo es una manera de intervención en la sociedad. Estamos tan convencidos de que nuestro sistema de valores es el correcto que ya no sabemos acercarnos a otros ámbitos que exigen códigos distintos a los nuestros para entablar una negociación. Hasta ahora no hemos sabido más que pactar con nosotros mismos». En la entrevista no hay cortesías. Todo va rápido y sin rodeos. No es un hombre que entre en la categoría de los inofensivos.
«A Rem le gusta la incertidumbre. Rem ha cambiado tres veces el horario de su vuelo en esta misma mañana. Rem es impredecible». Son algunas de las frases más repetidas en los quince días previos al encuentro que mantuvo con PAPEL durante su fugaz estancia en España como estrella mundial del IV Congreso Internacional de Arquitectura que organiza la Fundación Arquitectura y Sociedad en Pamplona. «Rem es difícil. Rem no sonríe nunca. Rem, si accede, sólo podrá atenderte diez minutos. Rem. Rem. Rem». Para llegar a Koolhaas hay que aceptar que la línea recta no es la distancia más corta entre dos puntos. Para algo es un exvoto de la ultramodernidad y sabe desplegar la penumbra de los talentos contradictorios. Tiene desde el año 2000 el Premio Pritzker.
El Mundo (con adaptaciones).
El perito manifiesta actitudes que le llevan a
tener empatía con el otro.
Texto para la cuestione.
Koolhaas: la lucha del mejor arquitecto del mundo
Lo ves y sabes que se trata de un tipo duro. Alto. Flaco de huesos por fuera. Los hombros a ratos muy juntos, como generando un check point para proteger la cabeza. Y ésta pelada, bruñida por muchos insomnios y una existencia en aviones, con algunas puntas de pelo cano que le asoman por la rampa de los parietales. A ratos parece un molde de Gargamel, con nariz de pico de quetzal y los ojos azules y listísimos que todo lo cuestionan con ansiedad analítica, apoyados en un sillar de ojeras. Camina impulsado por un cierto vaivén de gigantón que carga la espalda hacia delante. Podría parecer que está totalmente loco. O que es inmensamente cuerdo. O nada de todo esto y sencillamente alguien que piensa de otro modo armando ideas con materiales que nadie sospecha que sirven también para lo que él hace. Representa al arquitecto global de las dos últimas décadas, el teórico más influyente de la arquitectura contemporánea. Camadas de estudiantes lo adoran como a un buda sin grasa y atienden sus desafíos como quien aguarda el Juicio Final. Tiene modales de filósofo que se escapa por las costuras de las teorías y a veces habla de hormigones prensados y otras del espliego, del campo.
No empezó pensando en cómo levantar edificios emblemáticos, sino que casi aún de arrapiezo las mejores descargas le llegaron ejerciendo el periodismo cultural. Entrevistó a Fellini para el Haagse Post de Ámsterdam, semanario en el que trabajaba. Tenía veintiún años. Poco después publicó otra conversación con Le Corbusier. Considera estas páginas dos de sus ochomiles. Entendía el periódico como una arquitectura. Y lo amaba casi tanto como al cine, que era entonces la otra mitad de su pasión. Formó parte del colectivo 1,2,3 Group, donde Rem Koolhaas especulaba con revoluciones y saltos al vacío junto a cinco amigos. Llegaron a rodar una película, The White Slave, y como guionista casi abre mercado con un trabajo que le contrató el director Russ Meyer, aunque no se llegó a rodar. Algo parecido a un guion de porno blando. Y cuando todo apuntaba con claridad hacia el cine, pegó un volantazo, marchó a Londres y se matriculó en la Architectural Association, donde estudió cinco años. La culpa de abandonar los rodajes por la arquitectura fue de un viaje a Moscú en 1967. Allí descubrió el diseño futurista y la utopía constructiva soviética de la década de los 20. Se le disparó la sangre a la cabeza
«Sigo siendo un periodista. Es una condición que no he querido ni he podido perder». Lo del periodismo lo repite en la conversación varias veces. Le debe mucho al oficio. Sabe manejar sus propios titulares. Sabe editorializar su talento. Sabe resumir. Sabe encantar. Sabe partirse y negociar la otra mitad. Es un tipo al que la arquitectura le permite enredarse en discusiones complejísimas que trascienden la arquitectura. Ahora la política centra buena parte de sus preocupaciones, las consecuencias del Brexit para Europa y Gran Bretaña, la alarma de que su país, Holanda, asuma el mismo atajo... Y en décimas de segundo habla de la belleza de los tractores computarizados, de las bondades del paisaje, del sistema de ventilación de un rascacielos en el Golfo Pérsico y de la hermosa armonía que da sentido al caos de las megaurbes de Asia.
«La política es una de mis máximas preocupaciones. Nunca me ha interesado tanto dar forma a algo como saber que ese algo es una manera de intervención en la sociedad. Estamos tan convencidos de que nuestro sistema de valores es el correcto que ya no sabemos acercarnos a otros ámbitos que exigen códigos distintos a los nuestros para entablar una negociación. Hasta ahora no hemos sabido más que pactar con nosotros mismos». En la entrevista no hay cortesías. Todo va rápido y sin rodeos. No es un hombre que entre en la categoría de los inofensivos.
«A Rem le gusta la incertidumbre. Rem ha cambiado tres veces el horario de su vuelo en esta misma mañana. Rem es impredecible». Son algunas de las frases más repetidas en los quince días previos al encuentro que mantuvo con PAPEL durante su fugaz estancia en España como estrella mundial del IV Congreso Internacional de Arquitectura que organiza la Fundación Arquitectura y Sociedad en Pamplona. «Rem es difícil. Rem no sonríe nunca. Rem, si accede, sólo podrá atenderte diez minutos. Rem. Rem. Rem». Para llegar a Koolhaas hay que aceptar que la línea recta no es la distancia más corta entre dos puntos. Para algo es un exvoto de la ultramodernidad y sabe desplegar la penumbra de los talentos contradictorios. Tiene desde el año 2000 el Premio Pritzker.
El Mundo (con adaptaciones).
De acuerdo con el texto, la tonalidad mate de la parte superior del cuerpo del entrevistado se debe
a que él echa, de vez en cuando, una cana al aire.
Texto para la cuestione.
Verso y prosa
El verso
Entre la realidad y la prosa se alza el verso, con todas las ventajas del jugador de ajedrez y ninguno de sus extravagantes cuadros. Ni siquiera el soneto, tan recogido él, tan cruzado de brazos. Pues alguien lo acantiló, lo precipitó por dentro, abombando sus límites para que una historia completa cupiera en una palabra tan triste como ésta. Es el verso sin sonido, el verso por sí mismo, sonando siempre que se le tacta con la boca, caso curioso del subsonido, pero evidente y prolongado.
Duerme la rosa, el soldado y sus predecesores. La poesía sólo aspira a esto, a ser presente sin fábula, puro verso sostenido con una mano en el día siguiente. La rosa puede seguir aquí, dejadla hasta que termine de moverse, es una realidad, al fin y al cabo, contradictoria: una tradición al tiempo, un poco de polvo iluminado.
El verso es distinto, ni realidad encogida ni prosa en exceso descalabrada, de un solo verso nacen multitud de paréntesis, soldados y otras cuestiones.
Respetemos al niño que berrea, a los poetas de antes de la guerra, ignoro a cual me refiero porque todas trajeron multitud de vates nuevos, mesas redondas y una causa que permanece aún en entredicho, la paz, ante todas las cosas.
Para algo ha de servir un renglón, acto seguido de muchas obras públicas, una revolución tal vez aunque todavía desconozcamos la forma de abordarla.
Poesía y palabra
Sabido es que hay dos tipos de escritura, la hablada y la libresca. Si no se debe escribir como se habla, tampoco resulta conveniente escribir como no se habla. El Góngora de las Soledades nos lleva a los distados de Teresa de Cepeda. Sin ir tan lejos, la palabra necesita respiro, y la imprenta se torna de pronto el alguacil que emprisiona las palabras entre rejas de líneas. Porque el poeta es el juglar o no es nada. Un artesano de lindas jaulas para jilgueros disecados.
El disco, la cinta magnetofónica, la guitarra o la radio y la televisión pueden — podrían: y más la propia voz directa — rescatar al verso de la galera del libro y hacer que las palabras suenen libres, vivas, con dispuesta espontaneidad. Mientras haya en el mundo una palabra cualquiera, habrá poesía. Que los temas son cada día más ricos y acuciantes.
Qué será de la poesía
Esperamos la palabra. La puerta de metal, alta, se entreabre sola, descangayada entre la turbia luz del alba. ¿Adónde conduce esta puerta? Es el espejo de una gran fábrica, de plástico azul y vidrio amarillento. No. Hemos penetrado en la ciudad derramada por entre extensas áreas verdes, circunvalada por anchurosa pista de chicle candeal. Tampoco. (Pero esperábamos la palabra.) Estamos en el campo sembrado de máquinas, en la lejanía pespuntea la blanca central hidroeléctrica de 6.700.000 no me acuerdo. Los hombres de la ciudad, de la fábrica, el campo. (¿Y el hombre?) Esperamos la palabra.
Cinematógrafos, televisión, revistas ilustradas, periódicos como escombro… (¿Qué es poesía?) Y esperamos la palabra. (Porque no ha muerto) La palabra precisa, universal, y al mismo tiempo imprevisible. ¿Qué ritmo la mueve, qué vocablos la colman, de qué sintaxis se sirve?
Esperamos ante la puerta, apenas entreabierta. Habrá que empujar.
Blas de Otero. Verso y prosa.
El verso
es una realidad ensanchada.
Texto para la cuestione.
Verso y prosa
El verso
Entre la realidad y la prosa se alza el verso, con todas las ventajas del jugador de ajedrez y ninguno de sus extravagantes cuadros. Ni siquiera el soneto, tan recogido él, tan cruzado de brazos. Pues alguien lo acantiló, lo precipitó por dentro, abombando sus límites para que una historia completa cupiera en una palabra tan triste como ésta. Es el verso sin sonido, el verso por sí mismo, sonando siempre que se le tacta con la boca, caso curioso del subsonido, pero evidente y prolongado.
Duerme la rosa, el soldado y sus predecesores. La poesía sólo aspira a esto, a ser presente sin fábula, puro verso sostenido con una mano en el día siguiente. La rosa puede seguir aquí, dejadla hasta que termine de moverse, es una realidad, al fin y al cabo, contradictoria: una tradición al tiempo, un poco de polvo iluminado.
El verso es distinto, ni realidad encogida ni prosa en exceso descalabrada, de un solo verso nacen multitud de paréntesis, soldados y otras cuestiones.
Respetemos al niño que berrea, a los poetas de antes de la guerra, ignoro a cual me refiero porque todas trajeron multitud de vates nuevos, mesas redondas y una causa que permanece aún en entredicho, la paz, ante todas las cosas.
Para algo ha de servir un renglón, acto seguido de muchas obras públicas, una revolución tal vez aunque todavía desconozcamos la forma de abordarla.
Poesía y palabra
Sabido es que hay dos tipos de escritura, la hablada y la libresca. Si no se debe escribir como se habla, tampoco resulta conveniente escribir como no se habla. El Góngora de las Soledades nos lleva a los distados de Teresa de Cepeda. Sin ir tan lejos, la palabra necesita respiro, y la imprenta se torna de pronto el alguacil que emprisiona las palabras entre rejas de líneas. Porque el poeta es el juglar o no es nada. Un artesano de lindas jaulas para jilgueros disecados.
El disco, la cinta magnetofónica, la guitarra o la radio y la televisión pueden — podrían: y más la propia voz directa — rescatar al verso de la galera del libro y hacer que las palabras suenen libres, vivas, con dispuesta espontaneidad. Mientras haya en el mundo una palabra cualquiera, habrá poesía. Que los temas son cada día más ricos y acuciantes.
Qué será de la poesía
Esperamos la palabra. La puerta de metal, alta, se entreabre sola, descangayada entre la turbia luz del alba. ¿Adónde conduce esta puerta? Es el espejo de una gran fábrica, de plástico azul y vidrio amarillento. No. Hemos penetrado en la ciudad derramada por entre extensas áreas verdes, circunvalada por anchurosa pista de chicle candeal. Tampoco. (Pero esperábamos la palabra.) Estamos en el campo sembrado de máquinas, en la lejanía pespuntea la blanca central hidroeléctrica de 6.700.000 no me acuerdo. Los hombres de la ciudad, de la fábrica, el campo. (¿Y el hombre?) Esperamos la palabra.
Cinematógrafos, televisión, revistas ilustradas, periódicos como escombro… (¿Qué es poesía?) Y esperamos la palabra. (Porque no ha muerto) La palabra precisa, universal, y al mismo tiempo imprevisible. ¿Qué ritmo la mueve, qué vocablos la colman, de qué sintaxis se sirve?
Esperamos ante la puerta, apenas entreabierta. Habrá que empujar.
Blas de Otero. Verso y prosa.
La identidad de un poeta está en ser un
alguacil.
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
En este examen, los textos exploran, bajo diferentes perspectivas, el tema de la inmigración.
El abordaje de textos con relevancia social en el proceso de enseñanza-aprendizaje de español-LE favorece
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
Las OCEM son un documento que dispone orientaciones y formulaciones para la enseñanza del español en Brasil. En él, se proponen al educador prácticas que envuelvan los temas transversales por su importancia en la escuela.
Con base en eso, reflexione acerca del tema desarrollado en este examen y marque la opción correcta en lo que respecta a su inserción en la práctica del profesor de lenguas extranjeras.
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
Elementos cohesivos son aquellos que articulan nexos entre los enunciados en la superficie textual (KOCK, 2004, p.18).
El conector “Por ello” (§4) une los tercero y cuarto párrafos, estableciendo una referencia
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
TEXTO VII
El español de "vos", un pasaporte para refugiados y solicitantes de asilo
Buenos Aires, 8 jul (EFE). - "Me gusta Messi", dice el haitiano Roland, con algo de acento. Está en clase de español rodeado de pakistaníes, iraquíes... la mayoría en una situación similar a él: son refugiados o solicitantes de asilo que, además de los requisitos legales, necesitan el idioma para construir una vida en Argentina.
En 2015, una de cada 113 personas del planeta era refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna, según las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una crisis humanitaria sin precedentes que para los implicados ni siquiera termina con los papeles del visado.
Aunque los destinos más habituales de quienes se ven forzados a abandonar sus casas son los países cercanos, la política de puertas abiertas de Argentina convence a muchos de entre los pocos que, aún en esas condiciones, tienen los medios para pagarse un billete de avión de larga distancia. Una vez en el Cono Sur, a las dificultades burocráticas se les suman otras, como la imposibilidad de conseguir un trabajo o estudiar si no hablan español.
Por ello, desde hace más de una década, ACNUR, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) ofrecen cursos gratuitos de castellano con acento argentino, especialmente pensados para que este colectivo que aumenta cada día supere la principal barrera cultural que encuentra en su nueva vida.
Estamos en una de esas clases y toca conjugar el verbo "me gusta", explica la profesora, Sandra Sgarbi, y las respuestas de sus internacionales alumnos no pueden ser más del Río de la Plata: Boca Juniors, el dulce de leche, el mate... […]
Para esta profesora, estas clases "no son tan diferentes de otras" salvo "quizás la urgencia de socializar, de insertarse en la sociedad", que hace que como docente enfoque "no sólo a lo lingüístico sino también más a cuestiones sociales, cómo moverse... cosas bien culturales para que ellos puedan interactuar con nuestra sociedad".
En 2015, Argentina acogió 111 refugiados, en 2014, 92 y en 2013 fueron 286, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, pero, pese al marco legislativo amable, las posibilidades de desarrollar una vida van más allá de lo legal.
Para Juan Pablo Terminiello, responsable de la Oficina Legal de ACNUR, las dificultades pasan por temas como que el sistema de reconocimiento de los títulos educativos no está adaptado o que el mercado inmobiliario exige muchos requisitos a los extranjeros pero, sobre todo, que el castellano se hace imprescindible para conseguir trabajo o estudiar.
"Son dos caras de la moneda, por un lado tienen un marco general generoso porque hoy día que un país acepte a los refugiados, los documente, les garantice el acceso a la salud... no es algo que se pueda decir de todos", explicó a Efe Terminiello, antes de resaltar el dato "alentador" de que, en Argentina, pese a las dificultades, la tasa de retorno no es muy alta.
Disponible en:<http://www.diariolasamericas.com/5051_portada-america-latina/3923959_el-espanol-de-vos-un-pasaporte-pararefugiados-y-solicitantes-de-asilo.html>
El Diario explora la cuestión de la inmigración a través de una viñeta, género compuesto por discurso e imagen.
La opción que mejor sintetiza el mensaje del Texto VI es:
TEXTO IV
UN DIA SIN MEXICANOS
LUIS ARTURO RAMOS
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AGOSTO 17, 2006
La película "Un día sin mexicanos" causó sensación en México y pasó sin pena ni gloria en Estados Unidos. Y resultó así porque el público al que la cinta iba dirigida somos nosotros. A los gringos no les preocupa la posibilidad de quedarse sin mexicanos porque tienen, en reserva y en lista de espera, a incontables ciudadanos de otros países.
La película es una invitación a la migración constante bajo el supuesto de que algún día, con películas o promociones similares, los gringos comenzarán a aquilatar la valiosísima participación, innegable por otra parte, de nuestros paisanos.
Y mientras esto ocurre, mientras esperamos que los tratados entre los gobiernos y las manifestaciones multitudinarias y la solidaridad entre los seres humanos coloquen las cosas en su exacta dimensión (y termine el debate si nos rechazan a punta de pelotas de goma, bardas electrificadas de tres mil kilómetros de largo o tiros de a de veras), muchos mexicanos seguirán soñando este tipo de sueño, que por falso, resulta muy peligroso. Sobre todo cuando lo propone un director mexicano, seguramente, con la mejor de las intenciones.
En un mundo globalizado, donde las economías poderosas requieren de mano de obra barata y dispuesta a emplearse en labores extremas (“que ni los negros se atreven a aceptar”, Fox dixit), inclusive las inherentes a la guerra, las políticas neoliberales vuelven a reconocer que no se trata de eliminar o atajar a las supuestas razas inferiores, sino de hacerles ver el sitio que les corresponde. O dicho de otra manera: ponerlas en su lugar.
Y a mí me parece que "Un día sin mexicanos" acata este punto medular de los nuevos y viejos racismos, sin percatarse siquiera de que lo hace. Y en esto radica el peligro de una película como "Un día sin mexicanos": El hacernos creer que los mexicanos en particular y los latinoamericanos en general, nada más servimos para labores que sólo requieren de la fuerza y no de la inteligencia, aunque tanto la una como la otra resulten tan dignas, eficientes y productivas como cualquiera.
El día que los mexicanos les faltemos, lo cual, a juzgar por la situación del país, permanece todavía como una posibilidad muy lejana, no habrá quien haga la comida, ni lave la ropa, ni cave zanjas, ni vaya por el mandado, ni cuide a los niños, ni reciba las palizas y humillaciones de la migra, ni recoja las cosechas bajo un sol inclemente a cambio de un salario miserable.
Creo que los mexicanos servimos para mucho más, como de sobra lo han demostrado quienes han alcanzado, no el sueño americano, sino la realidad que deriva del trabajo productivo y bien remunerado. Por eso, sólo me queda decirle al director de la película y a quienes la produjeron pensando que nos hacían un favor: No me defiendas, compadre. No, al menos, de esa manera.
Disponible en:<http://luisarturoramos.blogspot.com.br/2006/08/un-dia-sin-mexicanos.html>
TEXTO V
Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México
Pablo Pardo Corresponsal Washington @PabloPardo1
05/04/2016 18:43
Donald Trump ha explicado cómo va a conseguir que México pague la muralla que él dice que construirá en la frontera con ese país si gana las elecciones de noviembre. Como es habitual en las promesas electorales del candidato a la Casa Blanca, los números no encajan, y algunos de ellos son manifiestamente mentira. Y, como siempre en las promesas de Trump, el Partido Republicano ha optado por mirar hacia otro lado, sin oponerse, pero sin apoyarle.
Tampoco parece que la comunidad empresarial le esté haciendo mucho caso. Ford, la segunda empresa de automoción de Estados Unidos, ha anunciado que va a invertir 1.400 millones de euros (1.600 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, que dará empleo a 2.800 personas, todas (o casi todas) mexicanas.
El primer punto de la propuesta de Trump es que a partir del "primer día" en que esté en la Casa Blanca, el magnate exigirá que los "extranjeros" que residan en Estados Unidos tengan que ofrecer pruebas de su residencia legal para realizar transferencias de dinero fuera del país.
Según el peculiarísimo memorándum de dos páginas de Trump, en el que se contiene esa propuesta, y que ha hecho llegar al diario The Washington Post, supone dar la vuelta al actual sistema financiero de Estados Unidos. El "segundo día" de su presidencia, "México protestará" por la medida anunciada el primero (curiosamente, en su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama prohibió el uso de la tortura a detenidos, lo que indica que cada presidente tiene sus prioridades). Trump afirma en su misiva que los inmigrantes mexicanos envían a su país 24.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) anuales en remesas, "que actúan como una red de protección social en ese país".
El candidato, sin embargo, no especifica qué parte de esos 24.000 millones proceden de inmigrantes legales, ni tampoco que esa "red de protección social" es en realidad consecuencia de los salarios que perciben esos inmigrantes en Estados Unidos por realizar trabajos que fundamentalmente los estadounidenses no quieren hacer, como recoger fruta y maíz, fregar retretes y suelos, y trabajar en la construcción.
Entretanto, "en el tercer día" de su presidencia, Trump exigirá al Gobierno mexicano que pague una cantidad indeterminada de miles de millones de dólares para construir el muro. Si no lo hace, Trump aplicará la prohibición de que los 'sin papeles' puedan enviar dinero a sus familias.
[…]
Finalmente, está la cuestión de qué harían los inmigrantes que no pudieran enviar sus remesas a sus familias. Lo más probable es que se fueran, dejando una gran masa de suelos sin fregar y de fruta sin recoger en Estados Unidos.
El empresario y estrella de 'reality shows' afronta este martes unas primarias complicadas en el estado de Wisconsin, donde va por detrás de su rival, el también ultraconservador Ted Cruz, en las encuestas, por lo que su propuesta podría tener un componente electoral, toda vez que ataca a uno de sus blancos favoritos: los inmigrantes hispanos.
Disponible en: <http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/05/5703d86a22601d41118b45db.html>
El texto anterior, “Um día sin mexicanos”, se relaciona temáticamente con el texto en cuestión.
El fragmento del Texto IV que más dialoga con el contenido del Texto V es
TEXTO V
Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México
Pablo Pardo Corresponsal Washington @PabloPardo1
05/04/2016 18:43
Donald Trump ha explicado cómo va a conseguir que México pague la muralla que él dice que construirá en la frontera con ese país si gana las elecciones de noviembre. Como es habitual en las promesas electorales del candidato a la Casa Blanca, los números no encajan, y algunos de ellos son manifiestamente mentira. Y, como siempre en las promesas de Trump, el Partido Republicano ha optado por mirar hacia otro lado, sin oponerse, pero sin apoyarle.
Tampoco parece que la comunidad empresarial le esté haciendo mucho caso. Ford, la segunda empresa de automoción de Estados Unidos, ha anunciado que va a invertir 1.400 millones de euros (1.600 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, que dará empleo a 2.800 personas, todas (o casi todas) mexicanas.
El primer punto de la propuesta de Trump es que a partir del "primer día" en que esté en la Casa Blanca, el magnate exigirá que los "extranjeros" que residan en Estados Unidos tengan que ofrecer pruebas de su residencia legal para realizar transferencias de dinero fuera del país.
Según el peculiarísimo memorándum de dos páginas de Trump, en el que se contiene esa propuesta, y que ha hecho llegar al diario The Washington Post, supone dar la vuelta al actual sistema financiero de Estados Unidos. El "segundo día" de su presidencia, "México protestará" por la medida anunciada el primero (curiosamente, en su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama prohibió el uso de la tortura a detenidos, lo que indica que cada presidente tiene sus prioridades). Trump afirma en su misiva que los inmigrantes mexicanos envían a su país 24.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) anuales en remesas, "que actúan como una red de protección social en ese país".
El candidato, sin embargo, no especifica qué parte de esos 24.000 millones proceden de inmigrantes legales, ni tampoco que esa "red de protección social" es en realidad consecuencia de los salarios que perciben esos inmigrantes en Estados Unidos por realizar trabajos que fundamentalmente los estadounidenses no quieren hacer, como recoger fruta y maíz, fregar retretes y suelos, y trabajar en la construcción.
Entretanto, "en el tercer día" de su presidencia, Trump exigirá al Gobierno mexicano que pague una cantidad indeterminada de miles de millones de dólares para construir el muro. Si no lo hace, Trump aplicará la prohibición de que los 'sin papeles' puedan enviar dinero a sus familias.
[…]
Finalmente, está la cuestión de qué harían los inmigrantes que no pudieran enviar sus remesas a sus familias. Lo más probable es que se fueran, dejando una gran masa de suelos sin fregar y de fruta sin recoger en Estados Unidos.
El empresario y estrella de 'reality shows' afronta este martes unas primarias complicadas en el estado de Wisconsin, donde va por detrás de su rival, el también ultraconservador Ted Cruz, en las encuestas, por lo que su propuesta podría tener un componente electoral, toda vez que ataca a uno de sus blancos favoritos: los inmigrantes hispanos.
Disponible en: <http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/05/5703d86a22601d41118b45db.html>
Los conectores son elementos que desempeñan la función de relacionar enunciados entre sí. Entre ellos, se encuentran, por ejemplo, las conjunciones, las preposiciones y los adverbios.
En el texto, el conector “entretanto” (§6) expresa
TEXTO V
Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México
Pablo Pardo Corresponsal Washington @PabloPardo1
05/04/2016 18:43
Donald Trump ha explicado cómo va a conseguir que México pague la muralla que él dice que construirá en la frontera con ese país si gana las elecciones de noviembre. Como es habitual en las promesas electorales del candidato a la Casa Blanca, los números no encajan, y algunos de ellos son manifiestamente mentira. Y, como siempre en las promesas de Trump, el Partido Republicano ha optado por mirar hacia otro lado, sin oponerse, pero sin apoyarle.
Tampoco parece que la comunidad empresarial le esté haciendo mucho caso. Ford, la segunda empresa de automoción de Estados Unidos, ha anunciado que va a invertir 1.400 millones de euros (1.600 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, que dará empleo a 2.800 personas, todas (o casi todas) mexicanas.
El primer punto de la propuesta de Trump es que a partir del "primer día" en que esté en la Casa Blanca, el magnate exigirá que los "extranjeros" que residan en Estados Unidos tengan que ofrecer pruebas de su residencia legal para realizar transferencias de dinero fuera del país.
Según el peculiarísimo memorándum de dos páginas de Trump, en el que se contiene esa propuesta, y que ha hecho llegar al diario The Washington Post, supone dar la vuelta al actual sistema financiero de Estados Unidos. El "segundo día" de su presidencia, "México protestará" por la medida anunciada el primero (curiosamente, en su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama prohibió el uso de la tortura a detenidos, lo que indica que cada presidente tiene sus prioridades). Trump afirma en su misiva que los inmigrantes mexicanos envían a su país 24.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) anuales en remesas, "que actúan como una red de protección social en ese país".
El candidato, sin embargo, no especifica qué parte de esos 24.000 millones proceden de inmigrantes legales, ni tampoco que esa "red de protección social" es en realidad consecuencia de los salarios que perciben esos inmigrantes en Estados Unidos por realizar trabajos que fundamentalmente los estadounidenses no quieren hacer, como recoger fruta y maíz, fregar retretes y suelos, y trabajar en la construcción.
Entretanto, "en el tercer día" de su presidencia, Trump exigirá al Gobierno mexicano que pague una cantidad indeterminada de miles de millones de dólares para construir el muro. Si no lo hace, Trump aplicará la prohibición de que los 'sin papeles' puedan enviar dinero a sus familias.
[…]
Finalmente, está la cuestión de qué harían los inmigrantes que no pudieran enviar sus remesas a sus familias. Lo más probable es que se fueran, dejando una gran masa de suelos sin fregar y de fruta sin recoger en Estados Unidos.
El empresario y estrella de 'reality shows' afronta este martes unas primarias complicadas en el estado de Wisconsin, donde va por detrás de su rival, el también ultraconservador Ted Cruz, en las encuestas, por lo que su propuesta podría tener un componente electoral, toda vez que ataca a uno de sus blancos favoritos: los inmigrantes hispanos.
Disponible en: <http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/05/5703d86a22601d41118b45db.html>
Uno de los mecanismos de la cohesión textual es la referenciación.
En el sintagma nominal “su presidencia” (§4), el pronombre posesivo tiene referente igual que en
TEXTO V
Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México
Pablo Pardo Corresponsal Washington @PabloPardo1
05/04/2016 18:43
Donald Trump ha explicado cómo va a conseguir que México pague la muralla que él dice que construirá en la frontera con ese país si gana las elecciones de noviembre. Como es habitual en las promesas electorales del candidato a la Casa Blanca, los números no encajan, y algunos de ellos son manifiestamente mentira. Y, como siempre en las promesas de Trump, el Partido Republicano ha optado por mirar hacia otro lado, sin oponerse, pero sin apoyarle.
Tampoco parece que la comunidad empresarial le esté haciendo mucho caso. Ford, la segunda empresa de automoción de Estados Unidos, ha anunciado que va a invertir 1.400 millones de euros (1.600 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, que dará empleo a 2.800 personas, todas (o casi todas) mexicanas.
El primer punto de la propuesta de Trump es que a partir del "primer día" en que esté en la Casa Blanca, el magnate exigirá que los "extranjeros" que residan en Estados Unidos tengan que ofrecer pruebas de su residencia legal para realizar transferencias de dinero fuera del país.
Según el peculiarísimo memorándum de dos páginas de Trump, en el que se contiene esa propuesta, y que ha hecho llegar al diario The Washington Post, supone dar la vuelta al actual sistema financiero de Estados Unidos. El "segundo día" de su presidencia, "México protestará" por la medida anunciada el primero (curiosamente, en su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama prohibió el uso de la tortura a detenidos, lo que indica que cada presidente tiene sus prioridades). Trump afirma en su misiva que los inmigrantes mexicanos envían a su país 24.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) anuales en remesas, "que actúan como una red de protección social en ese país".
El candidato, sin embargo, no especifica qué parte de esos 24.000 millones proceden de inmigrantes legales, ni tampoco que esa "red de protección social" es en realidad consecuencia de los salarios que perciben esos inmigrantes en Estados Unidos por realizar trabajos que fundamentalmente los estadounidenses no quieren hacer, como recoger fruta y maíz, fregar retretes y suelos, y trabajar en la construcción.
Entretanto, "en el tercer día" de su presidencia, Trump exigirá al Gobierno mexicano que pague una cantidad indeterminada de miles de millones de dólares para construir el muro. Si no lo hace, Trump aplicará la prohibición de que los 'sin papeles' puedan enviar dinero a sus familias.
[…]
Finalmente, está la cuestión de qué harían los inmigrantes que no pudieran enviar sus remesas a sus familias. Lo más probable es que se fueran, dejando una gran masa de suelos sin fregar y de fruta sin recoger en Estados Unidos.
El empresario y estrella de 'reality shows' afronta este martes unas primarias complicadas en el estado de Wisconsin, donde va por detrás de su rival, el también ultraconservador Ted Cruz, en las encuestas, por lo que su propuesta podría tener un componente electoral, toda vez que ataca a uno de sus blancos favoritos: los inmigrantes hispanos.
Disponible en: <http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/05/5703d86a22601d41118b45db.html>
El título del texto – “Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México” – se estructura por la coordinación de dos elementos temáticos.
Identifique los párrafos del texto en los que ambos estén presentes.
TEXTO V
Las matemáticas mágicas de Donald Trump y su muro con México
Pablo Pardo Corresponsal Washington @PabloPardo1
05/04/2016 18:43
Donald Trump ha explicado cómo va a conseguir que México pague la muralla que él dice que construirá en la frontera con ese país si gana las elecciones de noviembre. Como es habitual en las promesas electorales del candidato a la Casa Blanca, los números no encajan, y algunos de ellos son manifiestamente mentira. Y, como siempre en las promesas de Trump, el Partido Republicano ha optado por mirar hacia otro lado, sin oponerse, pero sin apoyarle.
Tampoco parece que la comunidad empresarial le esté haciendo mucho caso. Ford, la segunda empresa de automoción de Estados Unidos, ha anunciado que va a invertir 1.400 millones de euros (1.600 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, que dará empleo a 2.800 personas, todas (o casi todas) mexicanas.
El primer punto de la propuesta de Trump es que a partir del "primer día" en que esté en la Casa Blanca, el magnate exigirá que los "extranjeros" que residan en Estados Unidos tengan que ofrecer pruebas de su residencia legal para realizar transferencias de dinero fuera del país.
Según el peculiarísimo memorándum de dos páginas de Trump, en el que se contiene esa propuesta, y que ha hecho llegar al diario The Washington Post, supone dar la vuelta al actual sistema financiero de Estados Unidos. El "segundo día" de su presidencia, "México protestará" por la medida anunciada el primero (curiosamente, en su primer día en la Casa Blanca, Barack Obama prohibió el uso de la tortura a detenidos, lo que indica que cada presidente tiene sus prioridades). Trump afirma en su misiva que los inmigrantes mexicanos envían a su país 24.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) anuales en remesas, "que actúan como una red de protección social en ese país".
El candidato, sin embargo, no especifica qué parte de esos 24.000 millones proceden de inmigrantes legales, ni tampoco que esa "red de protección social" es en realidad consecuencia de los salarios que perciben esos inmigrantes en Estados Unidos por realizar trabajos que fundamentalmente los estadounidenses no quieren hacer, como recoger fruta y maíz, fregar retretes y suelos, y trabajar en la construcción.
Entretanto, "en el tercer día" de su presidencia, Trump exigirá al Gobierno mexicano que pague una cantidad indeterminada de miles de millones de dólares para construir el muro. Si no lo hace, Trump aplicará la prohibición de que los 'sin papeles' puedan enviar dinero a sus familias.
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Finalmente, está la cuestión de qué harían los inmigrantes que no pudieran enviar sus remesas a sus familias. Lo más probable es que se fueran, dejando una gran masa de suelos sin fregar y de fruta sin recoger en Estados Unidos.
El empresario y estrella de 'reality shows' afronta este martes unas primarias complicadas en el estado de Wisconsin, donde va por detrás de su rival, el también ultraconservador Ted Cruz, en las encuestas, por lo que su propuesta podría tener un componente electoral, toda vez que ataca a uno de sus blancos favoritos: los inmigrantes hispanos.
Disponible en: <http://www.elmundo.es/internacional/2016/04/05/5703d86a22601d41118b45db.html>
